jueves, noviembre 16, 2006

ABANDONADO

Por si no os habíais dado cuenta...



...y hasta nuevo aviso. Dos años y pico no está nada mal.

lunes, septiembre 11, 2006

EN OCASIONES LEO CUENTOS

Atención: algún que otro spoiler gordo de Señales y El Bosque.

Por lo que a mí respecta, uno de los regresos cinematográficos más esperados de este año (junto con el de Almodóvar) era el de M. Night Shyamalan. Obviando sus dos primeras pelis, las que hizo antes de El Sexto Sentido -como hace todo el mundo-, este creador es capaz de parir películas mágicas, temática y estéticamente, y cada vez diferentes. Muy potentes, con mucho mensaje (a veces no muy constructivo), y visualmente deslumbrantes. Otra cosa es su capacidad de convicción, en ocasiones generalizadísima como con la del niño que veía muertos, otras veces minoritaria como con la de la ciega decimonónica y las capas amarillas. Pero amigos, a los que nos gustó El Bosque, nos gustó muchísimo, y esperábamos con ansia el resurgir del indoamericano, ya convertido en el maestro actual del cine fantástico. Y la cosa se ha quedado un poco en agua (mucha agua, eso sí) de borrajas.
La Joven del Agua es una película más que aceptable, pero tiene el problema de que viniendo de quien viene se esperaba algo mucho mejor de una premisa tan prometedora. Un vigilante de un bloque de apartamentos que encuentra una ninfa acuática en la piscina. Es genial, y muy en su línea de "lo cotidiano se choca con lo puramente fantasioso". El problema es que la historia está muy cogida por los pelos, y lo cotidiano brilla por su ausencia. La confrontación es inexistente, ya que desde el minuto uno esto es un cuento de viejas (chinas), y de esos ya nos sabemos muchos. Como se puede comprobar en lo peregrino del devenir de los acontecimientos, la historia se la inventó Shyamalan mientras se la contaba a sus hijas para que se fueran a la cama y, claro está, la exigencia de una niña de seis años soñolienta y un cine atestado de espectadores adultos no es la misma. "Y ahora sale un perro... y le muerde... y ella se va volando al cielo..."
En lo técnico y lo formal, la peli es de notable alto como todas las de este señor, pero eso ya lo dábamos por sentado antes de entrar a la sala. Imágenes potentes, música muy buena y que no se nota mucho, interpretaciones buenas como la de Paul Giamatti (y yo me pregunto: ¿porqué no hacen peluches de este hombre?). Lo mediocre de Shyamalan sigue estando por encima de la media de lo que se estrena normalmente, y más en los géneros que él toca, en los que más mierda se hace al año. Como un capítulo muy largo de Cuentos Asombrosos (serie que me fascinaba cuando infante), La Joven del Agua es disfrutable si uno no se la toma muy en serio. Y sobre todo, me gusta de esta película su análisis de la casualidad en el cine, o su parodia, no se sabe muy bien, y eso es lo bueno. Sobre todo en el cine de este autor. El dire se mira el ombligo, se ríe un poco de sí mismo y desmonta sus anteriores películas, ya que aquí los personajes saben que van a hacer cosas asombrosas aunque no tengan muy claro cómo ni quién va a hacer qué. La gente critica las coincidencias en este guión, pero, sinceramente, me parece que eso es delatar que no te habías percatado de todas las que hay en los anteriores. ¿Por qué la niña de Señales va dejando vasos de agua por toda la casa? Para poder matar con ella a los marcianos al final. ¿Porqué la prota de El Bosque es ciega? Para no poder ver todo el tinglado y mantener a salvo el secreto. En el otro lado de la balanza está el rollo político, que si era el espinazo de argumentos como los de El Protegido o El Bosque, aquí esta metido con calzador, con un personaje bastante hueco que interpreta el propio dire.
Podéis gustar o no de esta nueva película de Shyamalan, pero de momento no podéis negarme que este hombre ha nacido para hacer cine, y que le está dando vida al moribundo género de terror y fantasía en la actualidad. O a lo mejor ya se había muerto, y con todo y con eso M. Night consigue que lo veamos.

jueves, agosto 24, 2006

EL CINE CONTINÚA

Esta peli llegó a mi vida de forma discreta, sin hacer mucho ruido y amablemente, como casi todas las cosas que llegan para quedarse. En la Seminci de hace ya casi dos años (cómo se escapa el tiempo) la estrenaron en "punto de encuentro", pero la dejé pasar y unos meses después los cines Verdi de Madrid me dieron mi segunda oportunidad. El título, el cartel y lo poco que las sinopsis decían de ella me llamaba la atención, y verla en versión original (con lo que me gusta el italiano) era un aliciente, así que por fin vi Dopo Mezzanotte, peli del debutante Davide Ferrario.
Es una historia de tres almas solitarias en Turín, una ciudad grande y fría pero con un corazón de terciopelo rojo, el Museo Nazionale del Cinema que se encuentra dentro del edificio más emblemático de la ciudad, la Mole Antonelliana. Precisamente, uno de los personajes es el tímido Martino, el vigilante nocturno del Museo, que una noche da cobijo en él a la fugitiva Amanda, a la que la policía busca por tomarse la justicia por su mano. Poco tardará Martino en enamorarse de ella, y un escenario como ese museo pone las cosas aún más fáciles a Cupido. La tercera pata de este banco es Angelo, un ladrón de coches de poca monta que ha de decidirse entre ser patrimonio de todas las mujeres de La Falchera, su barrio, o comprometerse con Amanda, con la que lleva unos meses saliendo y que últimamente no puede localizar... El cine y la vida, la realidad y la ficción se entrelazan en esta fábula no sobre el amor o los temas más típicos, sino sobre las historias en sí. El cuarto personaje (o el primero y más importante) es el narrador omnipresente que nos habla de las reglas de todo buen guión poniendo como ejemplo lo que acontece a los personajes, o hace disertaciones sobre la historia del cine aprovechando un evento de la peli como excusa.
Huelga decir que, cuando algunos meses despuésde verla, y ya bastante enamorado de esta peli, viajé a Turín, la visita tuvo un significado extra para mí (es un escenario perfecto para la peli y para el cine, en general), incluso una banda sonora. Ésto no lo digo figuradamente, porque en algunas partes de la ciudad y en el Museo del Cine en particular suena la música de Dopo Mezzanotte. Muy en el estilo del naciente "realismo mágico europeo" que encabezan Amélie y Good Bye Lenin!, la peli es (a parte de la aportación italiana al asunto) muy disfrutable, y más de una vez. Como apunte, me quedo con la frase que el padre de los hermanos Lumière pronuncia hace cien años cuando sus hijos le plantean comercializar su invento: "Para barracas de feria y poco más. El cine es un invento sin futuro." Qué clarividencia, madre.
Y con la que el narrador, cien años después, cierra la película: "Ahora dejamos a nuestros personajes desaparecer al final de ese camino, porque las películas pueden acabarse, pero el cine continúa."

lunes, agosto 14, 2006

CON VOSOTROS AL FIN DEL MUNDO

Que una película bata récords de taquilla o distribuición no dice nada de su calidad. Que sea una segunda parte dice poco... y no muy bueno, por lo general. Y que sea la adaptación al cine de una atracción de Disneylandia es ciertamente desmoralizante. En esa situación se encontraba el estreno de esta semana en España y de este verano en el mundo, pero yo me moría de ganas de verla. Piratas del Caribe: El Cofre del Hombre Muerto tiene un antecedente de lo más estimulante, que a su vez fue la peli del verano de 2003.

La Maldición de la Perla Negra nos sorprendió a todos por su estimulante frescura y nos dejó con la boca abierta ante la alta concentración de humor, acción, y buenos haceres técnicos. Y qué decir de las interpretaciones, destacando la revelación de la jovencísima Keira Knightley y, sobre todo, la genialidad de un Johnny Depp que sólo pudimos amar u odiar profundamente, o las dos cosas alternativamente, y que acabó nominado al Oscar. Antes de ésta, nadie confiaba en el género de corsarios, que a lo largo de los noventa se intentó resucitar con nulo éxito: recordemos el caso de La Isla de las Cabezas Cortadas, la segunda peli menos rentable de la historia. Y menos Disney, que no estaba para tirar el dinero con su imperio de animación tradicional desmoronándose, entre otras razones "gracias" a un bicharraco llamado Shrek. Ironías de la vida, Ted Elliott y Terry Rossio, los guionistas de Shrek, fueron los que escribieron un guión basado en el carrusel estrella de los parques Disney de América y Francia. Fue Jerry "me gustan las explosiones" Bruckheimer el que con su astucia vio todo el potencial del asunto y les encargó escribirlo, y con un manuscrito aceptable en la mano les ofreció un trato bastante jugoso a (quién si no) los estudios Disney...el resto, incluida la elección de uno de los directores de oficio más solventes de los últimos tiempos, es historia.

Con pocas modificaciones en las jefaturas de equipo, y cuando se vendió el último muñeco de Jack Sparrow, se decidió poner en marcha la secuela. Cuajó la idea de hacer dos películas (o una partida en dos) a la vez, con lo que se ahorran muchísimos gastos de producción y el peligro de ausencias importantes en la tercera parte. El Cofre del Hombre Muerto y En el Fin del Mundo se estrenarán con un año exacto de diferencia y, pese a que ambas tienen su estructura interna, la última se anuncia como más climática y apocalíptica, una batalla en los confines de la tierra (uséase, Asia, representada por el chino Chow Yun-Fat, el de Tigre y Dragón) por el control de los Siete Mares.

Pese a que El Cofre del Hombre Muerto es la primera mitad de esta historia, el nivel de la saga se mantiene. No es tan épica ni (endemismo de las secuelas) sorprendente como la anterior, pero en compensación es más cómica y Serie B. Lo de la historia es lo de menos, ya que como la primera parte es ésta una narración de viñetas. Estás demasiado ocupado en ver quién se lleva el siguiente mamporro como para darte cuenta, durante la proyección, de que estás en un viaje a ninguna parte. Tenemos ante nosotros una de esas segundas partes (mis favoritas) que se acuerdan mucho de la original, casi siempre para burlarse de ella, a lo Regreso al Futuro II o Gremlins 2. Del paralelismo (que se veía en la primera y se confirma en ésta) entre esta saga y la original de Star Wars no hablaré porque lo tenéis, exhaustivamente documentado, en la Cinemanía de este mes. Si en La Maldición... era el vértice superior de un triángulo protagónico, ahora Jack Sparrow asume el papel de estrella de la función que le hemos dado, entre otros, los fans. La primera secuencia no es más que un teaser de su persona, son todos los que ya conocemos hablando de él (o condenados a muerte por su culpa, como Elizabeth y Will) mientras nosotros nos morimos porque reaparezca en nuestras vidas tras tres años, y su presentación (cuervo muerto incluido) no puede ser mejor.
No os resumo la historia (escrita de nuevo por Elliott y Rossio) porque es complejísima en su vacuidad, pero tengo que mencionar al nuevo malo, esa mezcla de hombre con pulpo y centollo que (de momento) sustituye a Barbossa. Interpretado por el rockero ex-yonqui de Love Actually, Bill Nighy, Davy Jones es una criatura muy divertida y siniestra y que no me cansaba de mirar, y su ejército de gente pez no tiene desperdicio, gracias a los trucos de ILM (la empresa de efectos especiales de Luquitas). Gore Verbinski dirige con la eficiencia que le caracteriza tras tomarse un descanso haciendo la dramedia de "bajo" presupuesto El Hombre del Tiempo. Orlando Bloom sigue siendo un blandito que le gusta a muchas niñas, la Knightley gana protagonismo y Depp sigue estando genial, esperemos que la resolución del final de esta peli (al principio de la que viene, imagino) no traicione el espíritu de su personaje. Interminable galería de secundarios a la que se añade el sueco Stellan Skarsgard (Dogville), que no hace mucho. En lo que respecta a la música, se echa en falta oír más el tema principal de Hans Zimmer, que imagino se guardan para el colofón final.
No quiero acabar sin aclarar que cuando digo que esta peli es serie B sólo me refiero al espíritu (porque menudo presupuestazo), pero es campy hasta la extenuación, sobre todo en la parte de los caníbales (grandísima primera hora) y en la elección del monstruo que acecha toda la película y ataca al final. El Kraken no es un pulpo por casualidad, o eso quiero creer. En la peor película del peor director de todos los tiempos (La Novia del Monstruo, de Ed Wood, que es una puta obra maestra pese a lo que acabo de decir) un pulpo gigante acecha en un lago, y hay planos en ésta que tienen que ser un homenaje. Sólo con eso, y aunque la peli fuese mala (que para nada) me tendrían ganado... pero es que me lo pasé como un enano dos horas y media, y eso no pasa todos los días en una sala de cine. Sin que deje de pensar que las superproducciones (todas en general) deberían ser más cortitas, recomiendo encarecidamente a los indecisos El Cofre del Hombre Muerto, y su predecesora si aún no la habéis visto. Ahora, a esperar para coger las maletas y viajar al Fin del Mundo. No os olvidéis de la botella de ron.

viernes, agosto 04, 2006

...A VECES SON BUENAS

¿Quién dijo que segundas partes nunca fueron buenas? En una serie de televisión que se precie, son imprescindibles, y a veces insuperables. Si hacemos un poco de memoria histórica (Friends, Sexo en Nueva York o Ally Mcbeal, por ejemplo) , recordaremos que en su segunda temporada las series se asientan, ganan bastantes medios -y calidad, por consiguiente-, y determinan si la serie vive o muere. Esto último lo hacen todas las temporadas, pero si una serie de una temporada es un fracaso, una de dos es algo incompleto. Tres es el número mínimo de temporadas de una serie de éxito, y su existencia depende de la segunda parte.
Saco todo esto a colación porque ya he visto completas las segundas temporadas de las series que fueron los bombazos-revelación de la temporada 2004-2005: Desperate Housewives y Lost (lo que viene a ser, Mujeres Desesperadas y Perdidos) y, con sus particularidades, siguen siendo dos de las mejores series de la parrilla y ambas se han ganado sus respectivas terceras temporadas, que comenzarán este otoño en ABC.
Comenzaré por Wisteria Lane, diciendo que el nivel de la serie ha bajado en la segunda temporada; ha perdido densidad, en momentos agudeza y esta segunda trama de misterio ni se puede comparar a la original. Pero si bien este misterio es un arco que engloba todas las demás subtramas, éstas no han perdido un ápice de su gracia, y algunos personajes que ya intuíamos geniales se han revelado minas de oro: el cetro de mando de la serie ha pasado de la insulsa-aunque-a-ratos-graciosa Susan (Teri Hatcher) a la gran Bree Van de Kamp (Marcia Cross). Aunque con todo lo que he dicho al comienzo, Desperate Housewives sigue siendo un prodigio de la pequeña pantalla y uno de los mejores títulos (nombres) de la historia del audiovisual. Con la historia de los Applewhite resuelta tras pasar varios capítulos abandonada y muchos giros inesperados en la season finale para traer misterios y personajes nuevos en la tercera temporada, esperamos que Wisteria Lane brille más en los impares que en los pares. La última incorporación (y el centro del misterio de la temporada que viene) es Kyle McLachlan, el actor fetiche de David Lynch, como Orson el dentista-con-¿amiga?-en-el-manicomio: esto no me sorprende mucho, ya que los sucesos de este barrio superan en ocasiones el surrealismo de Mulholland Drive.
La otra gran serie es Lost, y he de decir que en compensación, me ha gustado más la segunda que la primera temporada. Si el gran misterio de la primera era sólo un gran ¿qué?, ahora teníamos una escotilla recién abierta que conducía a dios sabía dónde. Te acabas acostumbrando, en una serie con tantísimos personajes (y subiendo) a que no se pudieran tocar todas las tramas en cada episodio. Creo que para eso me ayudó ver toda la temporada en sesiones maratonianas, en menos de una semana; es altamente adictiva. La escotilla nos ha quedado casi del todo claro qué es, pero muy en el estilo de J.J. Abrams la resolución de un enigma destapa diez nuevas preguntas. Es ésta una manera relativamente cómoda de escribir y alumbrar capítulos y más capítulos, pero Lost es una serie finita y en algún momento el sentido en que viaja la información tendrá que cambiar, y los guionistas las van a pasar putas para cerrar tantísimas historias como están abriendo. Alguien podrá decir que desde el principio el creador tenía pensado un final. Ya os digo yo que no, y que es un truco muy fácil colocar en las primeras temporadas cosas sin ningún sentido que se reciclan hacia el final en claves para resolver un misterio. Sea como sea, que lo resuelvan bien. En la tercera temporada "Los Otros" van a ser el misterio principal, y los flashbacks van a ser casi todos suyos. Nuestros queridos personajes, como comenta ya Damon Lindelof, van a alcanzar la barrera de días que se puede estar tranquilo sin follar.
Espero ambas tandas de capítulos como agua en mayo. ¿Legendadas em português? Pode ser.

viernes, julio 28, 2006

24 (MESES)

Dos añazos ya. Se dice pronto. Que conste que no me gusta escribir posts que no estén estrictamente relacionados con el mundo del audiovisual... pero de vez en cuando no está del todo mal darse un poco de autobombo, y qué mejor que cuando se cumplen años. A pocos días de mi aniversario de verdad, hoy hace un bienio (no quería acabar sin usar esa palabra, bienio, suena bien la jodía) que Puñaladas en 35 mm. comenzó a rodar. Y, sin ofreceros las cifras que os abrumarían, os diré que en este segundo año ha habido menos entradas registradas, pero más palabras. ¿Será que he madurado? ¿Será que prefiero habar más de una cosa y menos de muchas? ¿Será pereza para entrar y actualizar con regularidad? Una combinación de las dos últimas, seguramente.
Como estos posts son un rollo, tú y yo sabemos eso, voy a ir acabando no sin antes agradecer a todos los que se han pasado por aquí alguna vez: los que son fieles desde el principio (hay pocos pero se que hay), los que se han ido incorporando a lo largo de estos dos años (a punta de pistola por mi parte o más sutilmente), a los que llegaron por azares del google y decidieron quedarse y a los que no lo hicieron, pero encontraron esa información que buscaban o ese texto que plagiaron. Que también los hay. Hace ahora un año, cuando el contador registraba 28.000 visitas, se me jodió y no puse otro. Os daré el beneficio de la duda y me fiaré de que seguís entrando, pero no está de más si comentáis de vez en cuando, que se agradece. Muchísimas gracias a todos y permaneced en sintonía. Hay puÑaladas para rato, aunque el año que viene no tenga eñe en el ordenador.
Un presente para todos vosotros. Adivinad quiénes vuelven al cine, formato animación digital. Aquí.