ABANDONADO
...y hasta nuevo aviso. Dos años y pico no está nada mal.

"La familia es la antítesis del yo. La familia es el espacio del que uno proviene y al que uno regresa cuando muere."

Esta peli llegó a mi vida de forma discreta, sin hacer mucho ruido y amablemente, como casi todas las cosas que llegan para quedarse. En la Seminci de hace ya casi dos años (cómo se escapa el tiempo) la estrenaron en "punto de encuentro", pero la dejé pasar y unos meses después los cines Verdi de Madrid me dieron mi segunda oportunidad. El título, el cartel y lo poco que las sinopsis decían de ella me llamaba la atención, y verla en versión original (con lo que me gusta el italiano) era un aliciente, así que por fin vi Dopo Mezzanotte, peli del debutante Davide Ferrario.
Como apunte, me quedo con la frase que el padre de los hermanos Lumière pronuncia hace cien años cuando sus hijos le plantean comercializar su invento: "Para barracas de feria y poco más. El cine es un invento sin futuro." Qué clarividencia, madre.Que una película bata récords de taquilla o distribuición no dice nada de su calidad. Que sea una segunda parte dice poco... y no muy bueno, por lo general. Y que sea la adaptación al cine de una atracción de Disneylandia es ciertamente desmoralizante. En esa situación se encontraba el estreno de esta semana en España y de este verano en el mundo, pero yo me moría de ganas de verla. Piratas del Caribe: El Cofre del Hombre Muerto tiene un antecedente de lo más estimulante, que a su vez fue la peli del verano de 2003.

La Maldición de la Perla Negra nos sorprendió a todos por su estimulante frescura y nos dejó con la boca abierta ante la alta concentración de humor, acción, y buenos haceres técnicos. Y qué decir de las interpretaciones, destacando la revelación de la jovencísima Keira Knightley y, sobre todo, la genialidad de un Johnny Depp que sólo pudimos amar u odiar profundamente, o las dos cosas alternativamente, y que acabó nominado al Oscar. Antes de ésta, nadie confiaba en el género de corsarios, que a lo largo de los noventa se intentó resucitar con nulo éxito: recordemos el caso de La Isla de las Cabezas Cortadas, la segunda peli menos rentable de la historia. Y menos Disney, que no estaba para tirar el dinero con su imperio de animación tradicional desmoronándose, entre otras razones "gracias" a un bicharraco llamado Shrek. Ironías de la vida, Ted Elliott y Terry Rossio, los guionistas de Shrek, fueron los que escribieron un guión basado en el carrusel estrella de los parques Disney de América y Francia. Fue Jerry "me gustan las explosiones" Bruckheimer el que con su astucia vio todo el potencial del asunto y les encargó escribirlo, y con un manuscrito aceptable en la mano les ofreció un trato bastante jugoso a (quién si no) los estudios Disney...el resto, incluida la elección de uno de los directores de oficio más solventes de los últimos tiempos, es historia.
Con pocas modificaciones en las jefaturas de equipo, y cuando se vendió el último muñeco de Jack Sparrow, se decidió poner en marcha la secuela. Cuajó la idea de hacer dos películas (o una partida en dos) a la vez, con lo que se ahorran muchísimos gastos de producción y el peligro de ausencias importantes en la tercera parte. El Cofre del Hombre Muerto y En el Fin del Mundo se estrenarán con un año exacto de diferencia y, pese a que ambas tienen su estructura interna, la última se anuncia como más climática y apocalíptica, una batalla en los confines de la tierra (uséase, Asia, representada por el chino Chow Yun-Fat, el de Tigre y Dragón) por el control de los Siete Mares.



