miércoles, agosto 04, 2004

DE ESPAÑA CAÑÍ Y PUNK CUTRE-OCHENTERO (ENTRE OTRAS COSAS)

Es la imagen del cine español fuera de nuestras fronteras, aunque no representa (en absoluto) una idea general de nuestro panorama fílmico. De hecho, Pedro Almodóvar sólo se representa a sí mismo, y es difícil -aunque muchos lo intentan constantemente-estereotipar o poner parámetros comunes a su obra, ya que cada nueva película suya es, y valga la redundancia, nueva en todos los sentidos. Narraciones paranormales, cine social, metacinematografía, literatura, neonoir, revista...acabaríamos antes citando los palos que el manchego (Calzada de Calatrava, 1949) no ha tocado. Ya que, por su diversidad, nos llevaría posts mil comentar la filmografía (peli a peli) de Almodóvar -se intentará, tiempo al tiempo-, podemos hablar de lo que más le gusta.

  • Para empezar, se muere por los géneros. Ya sea para mezclarlos y ver qué puede salir o para conservarlos puros y probar suerte en cada uno de ellos (el cine negro en La Ley del Deseo y Matador, La comedia disparatada de Laberinto de Pasiones o Entre Tinieblas y el completo remix genérico que ha supuesto la maravillosa La Mala Educación), el caso es que Pedro nos demuestra, con un estilo propio cada vez más pulido, A)que no es cinéfilo sino cinéfago y B)que en contra de lo que muchos puristas braman trabajar en un género no hace perder un ápice de personalidad al cineasta.
  • La cultura-pop es una de las pasiones confesas del genial cineasta. Con este término no me refiero a los cuadros de Liechtenstein y Warhol, si no a lo que es popular entre la clase media española, que a veces de forma realista y otras esperpénticamente divertida, retrata -en primerísimo plano- en sus películas. Manolo Escobar, Lola Flores, Los anuncios de atún Isabel o los "reality shows", todo vale si está en boca de la gente.
  • Los personajes secundarios pueden convertir a una peli mediocre en obra maestra, y él lo sabe muy bien. Tiene una especial predilección por las abuelas (a muchas las interpretó su propia madre), con las que construye personajes secundarios hilarantes, que, además añaden toneladas de sabiduría (popular generalmente, pero sabiduría al fin y al cabo) y se llevan los mejores papeles de muchas de sus pelis.

Así podría seguir hablándose de este cineasta durante párrafos y párrafos (Un Laberinto Español. Las Películas de Pedro Almodóvar. Ocho y Medio. 2003). Esto -espero- es sólo una presentación de uno de los creadores a los que más admiro (más por su trayectoria global que por sus títulos en concreto) al que volveré en varias ocasiones -hasta quince máximo- para hablar de sus películas. Fue el primer -y único- cineasta punk de España, y simbolizó una etapa que convulsionó la cultura española ("la movida madrileña", en donde comenzó, como hace hoy en día, a convertir Madrid en personaje de sus films). Pero supo salir de ahí. Tuvo que dejar mucha gente atrás, y sus películas pasaron de ser, paulatinamente, trabajos en grupo a auténticas obras de autor. Y ahí está hoy. Apreciado por algunos y detestado por otros en España, es considerado como el genio que es en el resto de Europa y (surprise!) América. All About Almodóvar.

1 Comments:

Blogger Ignacio said...

Creo que fue el mismo Almodóvar quien dijo en cierta ocasión que se veía a sí mismo como un pintor que ha gastado ya los colores más chillones y alegres y ahora pinta con los tonos más oscuros de la paleta, y la verdad es que es una buena metáfora de su trayectoria. Ni soy fan de Almodóvar ni sigo su obra con pasión, pero cuando hasta los yanquis han caído a sus pies dándole 2 oscars, por algo será.
PS: por cierto Juan, mira a ver que has hecho que la columna de la derecha se ha ido abajo del todo :S

6:44 p. m.  

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