lunes, agosto 02, 2004

DUDE, WHERE'S MY COUNTRY?

Él dice de sí mismo que es un patriota. Que ama a los Estados Unidos de América. Y, por Dios que tiene que ser así, porque hay que apreciar mucho a un país para destapar a ojos de todo el mundo -incluidos los propios USA- cómo realmente funciona el sistema, ése que su país puso en práctica por primera vez y que tan rápidamente coloniza el mundo (por no decir que lo infecta como la peste que es). Habla en sus películas documentales (Roger and me, Bowling for Columbine, Fahrenheit 9/11) y en sus libros (Estúpidos hombres blancos, Colega, ¿dónde está mi país?) de muchos asuntos concretos, pero hay uno que los sobrevuela y engloba a todos, y con el que yo me quedo como causa de muchos problemas: la cultura del miedo. Confundir a la gente, atemorizarla con miedos inexistentes, remotos (terroristas árabes que viven en cuevas, dictadores crueles o amazonas en la luna, da igual) para que, gracias al miedo, la gente entregue sus derechos civiles más básicos a un precio muy bajo. La confusión es premeditada y en ocasiones hasta disparatada: la alerta terrorista que se mueve como un termómetro entre el amarillo y el rojo; esta misma mañana subió a naranja, y es posible que según se acercan las elecciones el peligro de que algún malo malísimo ataque New York aumente... Con la gente pensando en que el hombre del saco puede entrar de noche en su casa si no cuelga una enseña americana en la puerta, es más fácil mangonear (dinero, derechos, da igual) sin que se enteren. Qué mafiosos.
Hace falta gente así, propagandistas de nuestro lado, del lado de la gente, que defiendan nuestros derechos y hagan oír nuestra voz (bien sea en el cine, la tele o los libros). Si el caso de Michael Moore quedara ahí ya sería admirable, pero es que además hace unas películas magníficas. Este tío se lleva la palma (la de oro en Cannes, digo)...


[Últimas líneas]
George W. Bush: Hay un viejo dicho en Tennessee...Bueno, lo decimos en Texas, pero creo que también se dice en Tennessee..."engáñame una vez..."
[Pausa]
George W. Bush: "... arrepiéntete".
[Pausa]
George W. Bush: "engáñame dos veces..."
[Pausa larga, se lo piensa]
George W. Bush: "...y no me volverás a engañar."
Narrador: Por una vez, estamos de acuerdo.
-Fahrenheit 9/11

1 Comments:

Blogger Ignacio said...

La verdad es que ardo en deseos de verla... En Bowling for Columbine, Moore ya fue capaz de analizar con gran lucidez la paranoia que ha contagiado a toda la sociedad yanqui, multiplicada tras el 11-S, pero además fue capaz de encontrar la causa en un sistema (gobierno, multinacionales, medios... todo es un conglomerado) que pone su maquinaria en marcha para atemorizar a sus 'súbditos'.
Es una maquinaria podrida que se retroalimenta: el miedo induce a comprar armas, la industria armamentística, con un asombroso poder financiero, induce ese miedo. La existencia de fuertes grupos de presión de ultraderecha próximos al partido republicano (Asociación Nacional del Rifle) no es casual (evidentemente) dentro de este esquema. Tampoco la fabricación por parte de los medios de enemigos artificiales que sustenten el miedo. Y no hablamos de remotas armas de destrucción masiva, sino de la comunidad negra, constantemente sojuzgada y sometida a los prejuicios del racismo encubierto de la mayoría blanca, encubierto porque no está amparado por la ley ni se practica explícitamente, pero que queda absolutamente de manifiesto comparando las condiciones de vida de la comunidad negra con la de la mayoría blanca.
Moore, bajo su apariencia palurda (todo es teatro, al fin y al cabo), es capaz de analizar todo esto con gran inteligencia y con una ironía que oculta un tono de gran amargura.
Coincido con Juan: necesitamos películas como estas (¡¡aunque no la haya visto aún!!) y necesitamos gente como Moore, capaces de analizar con crítica las mentiras sobre las que se edifica el Imperio.

12:04 a. m.  

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