miércoles, septiembre 29, 2004

QUIZÁS, QUIZÁS, QUIZÁS

Es un título que he mencionado varias veces en lo poco que llevo escribiendo el blog, por lo que creí que ya se merecía un post en condiciones. Y qué mejor momento que las vísperas de su edición en DVD, cuyos primeros ejemplares se venden este domingo 3, con el diario El País, y encima baratitos: 6 euros. La Mala Educación es la película número quince del genial cineasta manchego de nacimiento, madrileño de adopción, Pedro Almodóvar. Posiblemente el más esperado de sus títulos, tras llevarse sendos Oscars por Todo sobre mi madre y Hable con ella. Se estrenó en cines por toda Europa, empezando por España, entre febrero y mayo de 2004. Las cifras de taquilla fueron buenas (no para tirar cohetes, como las de las anteriormente citadas), y se espera que aumenten en unos días, con su estreno en los Estados Unidos.


De la peli se habló -bastante- antes de su estreno, ya que se rumoreaba que sus ataques a la iglesia como institución, y su mención concreta a los abusos a menores por parte de miembros de ésta, eran directos y sin concesiones. Nada más lejos, ya que la película toca estos temas como puros incidentes -graves incidentes, eso sí- de la narración. Ni se regodea en ellos ni -para nada- son el tema central de la historia.
La película (cuyo guión original se titulaba Las Visitas) es la historia de dos amigos que se enamoran en un internado religioso en los sesenta, sin el beneplácito del -abusador- padre director, obsesionado con uno de ellos. Es también la historia, en los setenta, del alumno abusado que vuelve (como mujer) al colegio, para chantajear con sucia información al director, ya en sus horas más bajas, y así poder terminar su cambio de sexo. Y no nos olvidemos de que, en los ochenta, los dos amigos (si es que realmente lo son), vuelven a encontrarse, y, uno de ellos habiéndose convertido en exitoso director de cine, deciden convertir en película todas sus vivencias, aunque con grandes toques de imaginación. Qué verdades y mentiras se dicen, qué es cine y qué realidad, no lo sabremos hasta el final. Y, aunque después de leerme -soy un horrendo redactor- no lo creáis, la peli se entiende, y sorprende hasta al más avispado. Y, a pesar de ser tan enrevesada la historia (o precisamente por eso), lo grandioso de La Mala Educación no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta. Almodóvar luce sus dotes en un perfecto ejercicio de estilo narrativo, en el que los temas, como los golpes de la vida, se van repitiendo década tras década, sin que podamos hacer nada por que dejen de hacerlo. Orquesta perfectamente dos horas de gran cine en un trazado de triángulos concéntricos, que puede que sólo sean uno, o que sean más de los que parece. Su composición de imágenes (con todo lo que conlleva: planificación, fotografía, decorados coloristas y kistch que nos recuerdan a su primera etapa) vuelven a ser portentosos (tras la sobriedad necesaria de Hable con ella), y el montaje, como se puede deducir, tras conocer la sinopsis, es complejísimo, pero totalmente a las órdenes de la historia.



Los actores -sin excepción- están en estado de gracia, pero destaca, a nivel interpretativo y estético, el joven mexicano Gael García Bernal, con tres papeles (!) en los que se luce como actor, y en los que aparece muy bello, bella en ocasiones. La música -aparte de las delirantes piezas de Sara Montiel que se incluyen- vuelve a estar a cargo de Alberto Iglesias, un prodigio cuya obra más popular (qué pena) es la música de los anuncios de Balay. El film está dividiendo a crítica y público, ya que se sale del camino que el propio autor iba creando en sus últimos "films de mujeres". Pedro regresa a su etapa de amor por los géneros, en este remix de comedia, drama, thriller, metacine, noir, novela de Corín Tellado y mil y una cosas más, que inauguró el pasado Cannes con aplausos y abucheos. Porque en el cine pueden ser tan revolucionarios los temas como el lenguaje con que se tratan. Si el maestro es Almodóvar, que viva la mala educación.

lunes, septiembre 27, 2004

LÍNEAS PARA RECORDAR (V)

Alex DeLarge: Ahí estaba yo, o sea, Alex, y mis tres drugos, o sea, Pete, Georgie y Dim, sentados en el bar lácteo Korova, exprimiéndonos los rasudoques sobre qué podríamos hacer esa noche. En el bar lácteo Korova servían leche-plus, leche con vellocet, o synthemesco o drencrom, que es lo que estábamos bebiendo. Esto afilaría nuestras mentes, y nos prepararía para un poco de la vieja ultra-violencia.


La Naranja Mecánica (1971)
Escrita y dirigida por Stanley Kubrick

sábado, septiembre 25, 2004

LA EMBOSCADA DE SHYAMALAN

De El Bosque, la nueva película de M. Night Shyamalan (El sexto sentido, El protegido, Señales), se llevaba hablando mucho tiempo. Primero, excitación (¡el nuevo maestro del terror va a sentar cátedra otra vez!), luego, interés por qué nos iba a contar ("...la historia se desarrolla en el S.XIX, en un pueblo cuyos habitantes temen a las criaturas que viven en el bosque circundante...") y, por último, el rumor, de que el final fue descubierto por unos periodistas durante el rodaje y hubo que escribir y rodar otro (radicalmente falso, y una vez que veáis la peli lo entenderéis). El reparto elegido sembró en nosotros aún más ganas de verla: William Hurt, Joaquin Phoenix, Sigourney Weaver, Adrien Brody... Para luego descubrir que (sin que las interpretaciones de éstos sean desdeñables) la protagonista real, que se come la pantalla, es la novata -y bellísima- Bryce Dallas.



Y nos engañaron. En casi todo. Los tráilers, carteles y reportajes nos prometían otra cosa. Y se confirma, de nuevo, que entrar a una sala de cine con una idea preconcebida de lo que se va a ver es lo peor que se puede hacer. Estoy seguro que mucha gente va a considerar esta película mala simplemente porque no es lo que esperaba. Que conste que Shyamalan es tramposo profesional (¿o no nos engañó hasta el final con el niño que veía muertos?), pero aquí, aparte de durante, nos engaña previamente a la película. Y sí, algunas escenas son de título de terror, pero parece que,o le apetecía asustar un rato, incidentalmente (y es que quien tuvo retuvo), o la productora daba demasiado la lata con que "la película tenía que ser de miedo". En El bosque nos encontramos con una -o varias- historias de amor/desamor bastante bien tratadas, pero, por encima de todo, con una parábola sobre la sociedad actual (que es lo que eran, no tan claramente, sus anteriores películas). Podemos (como yo) no estar de acuerdo con sus conclusiones, que demuestran una ideología neoconservadora, inflexible, y sobre todo, sobrecargadísima de religión, pero, al menos, el director de origen indio se atreve a tratar temas de máxima importancia y actualidad: la utilización del miedo como arma, la supuesta felicidad de los que viven aislados, e ignorantes, del resto del mundo...¿a que estas cosas suenan a un país muy grande y muy poderoso? Además, sigue cuidando al máximo la que es su gran virtud desde los comienzos: la creación de unas imágenes potentes, complejas, preciosas. James Newton Howard (uno de mis favoritos en el gremio) crea un score fabuloso, y es que, su música sirve para algo más que para meter buenos sustos. Puede gustar o no (lo que no va a hacer es dejar frío a nadie) pero es altamente recomendable, porque da de qué hablar, y, sobre todo, de qué pensar. Muy interesante.

sábado, septiembre 18, 2004

DE MADRID A HOLLYWOOD



Ayer conocimos qué tres películas han sido preseleccionadas para representar a España en los Oscar, en la categoría de "mejor película de habla no inglesa". Ninguna sorpresa. Almodóvar, Amenábar y Garci (por riguroso orden alfabético y de estreno de sus películas) son los nominados con La Mala Educación, Mar Adentro y Carrusel c. 1950, entre las que el 1 de octubre será elegida la candidata, que a su vez tiene que ser elegida junto a otras cuatro por la academia americana, y que así podría tener la posibilidad de llevarse una estatuilla... largo y duro camino. ¿O no? Porque la verdad es que tenemos un buen producto que ofrecer.
Empezando por los descartes, no quiero ser prejuicioso, pero yo mandaría a Garci a freír espárragos: en los últimos años sus pelis son todas iguales, aburridas y bastante reaccionarias... que alguien haya sido buen director no significa que lo sea toda su vida. La suya es la única peli que no he visto, pero es que tampoco tengo mucho interés en verla. Hasta aquí creo que los académicos obrarán como yo lo haría.
Es en el caso de las dos pelis restantes en el que creo que me quedo solo: Sin ninguna duda elegiría La Mala Educación, que no es ni Hable con ella ni Todo sobre mi madre, pero que es la mejor representante de las tres de una cultura no-anglosajona como la nuestra (y ¿no va de eso esta categoría de los Oscar, al fin y al cabo?), y a la que da muchos puntos estar dirigida por quien lo está.
Os extrañará si ahora digo que Mar Adentro me parece mejor película, pero es que puede -y en mi opinión debe- hacer algo que la del manchego, una peli tan nuestra, no puede permitirse: presentarse (en los Oscar no te nominan porque sí, hay que "presentarse a consideración") a las categorías gordas. Entre que a Bardem ya le deben una estatuilla desde que no premiaron a su Reynaldo Arenas, y que a Amenábar ya le consideran parte de su mercado desde que hizo un blockbuster como Los Otros, la peli podría llenar el hueco que otros años ocuparon Ciudad de Dios, Hable con Ella o Amélie. Así habría ya dos películas patrias con opción a ganarse al señor O.
Entre estas bonitas perspectivas, los rumores de que Penélope Cruz (No te muevas) y Paz Vega (Spanglish) pueden optar a la estatuilla a la mejor actriz, y lo fuerte que vienen pegando este año los hispanoamericanos (21 Gramos, Diarios de motocicleta...), de momento estamos en situación de crear esperanzas (que el tiempo ya nos derrumbará) de que este año, en el Kodak Auditorium, se hable más castellano que inglés.

VIGILA TU ESPALDA

Podría haber sido una sorpresa, pero lo cierto es que, si he pagado para ver Chicas Malas, no ha sido por casualidad. Y no me ha decepcionado. Quizá porque no esperaba de ella ni más ni menos de lo que me ha dado. Primero, informar de que soy un gran aficionado al género teen americano (desde mucho antes de ser un "teen" y posiblemente hasta mucho después). Pero es que, desde algún mes antes a su estreno en españa, ya se hablaba de esta cinta como la descendiente directa de Clueless o Election. Y -quedando a un nivel pelín más bajo- es verdad que es una de esas películas de instituto (con todo lo típico: equipo de fútbol, música cool y baile de graduación) que adoptan un papel de autosátira consciente por medio del humor ácido y los dardos envenenados. La idea surgió de la colaboradora del exitoso programa americano Saturday Night Live Tina Fey, que cuando leyó el libro (estudio sociológico/panfletillo de autoayuda) Abejas Reinas y Aspirantes, sobre la competitividad y malicia de las chicas en los institutos de su país, vio el potencial para una peli cómica que en él había, sumándole la lengua afilada de los colaboradores del programa en cuestión (en la peli interpretan a los profesores del insti, incluida la guionista). El casting fue todo un acierto, y Lindsay Lohan (la enésima teenage drama queen de mi generación) borda el papel de Cady Heron, una chica que ha pasado toda la vida con sus padres zoólogos estudiando la selva, hasta que se mudan a Estados Unidos, y descubre que los institutos guardan fieras mucho peores que las de África... Una de las grandes taras del film es que el fuelle inicial se va perdiendo, y la última media hora es muy inferior al conjunto, sobre todo cuando todo intento de incorrección política se esfuma sobreexponiendo una moraleja que, de haber sido escrita la peli por un guionista con más experiencia, habría sido insinuada por medio de situaciones y no -como ocurre- simplemente explicada.



No es ninguna obra maestra ni se le acerca, pero tal y como está el panorama, se agradece pillar de vez en cuando en salas una guinda como esta, con muchas sonrisas y alguna carcajada, que se sigue masticando al salir del cine (aunque no dure mucho) y no empalaga, dejando un sabor de boca agridulce.

viernes, septiembre 17, 2004

OLVIDABILIDAD

Dícese de la cualidad de olvidable de algo, de su facilidad para eliminarlo de la memoria, muchas veces de la más inmediata. Es un fenómeno tan común en cine como en cualquier otro aspecto de la vida, ya que si nuestra memoria retuviese cada una de las cosas que presenciamos, tras un día ligeramente agitado ya estaríamos al borde del colapso. Además, es beneficioso, -aún más- necesario.
Gracias a que el 97% (por ejemplo) del cine que vemos a lo largo de nuestra vida es del todo olvidable, podemos hacer hueco a esas películas (o, como sucede mucho más habitualmentos, pequeños cortes de películas) que nos han emocionado, fascinado visualmente, o retado intelectualmente, dejando -sin vuelta atrás- una huella imborrable. Pero no es de esas pelis de las que vamos a hablar, que ya lo hago de post en post cada vez que algo me parece digno de unas pocas frases en su honra.
La olvidabilidad es tan subjetiva como cualquier otra cosa referida a una impresión personal, pero creo que todos tenemos sensaciones similares cuando salimos de ver un título olvidable. Hay millones de razones individuales por las cuales se puede querer olvidar un film, pero ahí van tres grupos que abarcan la mayoría de los supuestos, y que a todos nos han sucedido -los tres- alguna vez.
Están las pelis mediocres -el grupo más grande con diferencia, pero no por ello más inocente- que se ven sabiendo que se va a salir del cine y sólo se va a pensar en lo que está por venir, y no en la hora y media que acaba de irse. Muchas veces rozan el tedio, o tienen escenas que violentan por su baja calidad, pero no llegan a desparramarse del todo. Pura mediocridad. Los filmes aburridos son los que, pese al potencial interés del tema a tratar o la inicial conexión con todos o alguno de los personajes, consiguen que poco a poco te vayas distanciando de la historia, y, aunque no te importe qué va a suceder al final, deseas con toda tu alma que suceda lo antes posible. Tras verlas, suele apetecer escuchar música cañera o irse de picos pardos. (Si son extremadamente aburridos -muchas veces, además, con un metraje excesivo- lo único que apetece es irse a la cama). En último lugar, y como cumbre (dedicaremos un post, o los que hagan falta, a este grupo) están las pelis malas. Está lo malo, lo muy malo, y lo que provoca ansias de suicidio, pero, ¿quién no se ha pasado una proyección de un drama riendo por su ínfima calidad, o ha visionado una comedia con estupor y angustiosa seriedad? (yo al menos sí). En este cine la olvidabilidad se pone en práctica activamente, ya que muchas veces nuestras sádicas neuronas nos la quieren recordar días -a veces años- después de verla, por lo que es de sabios intentar, tras ver una de estas películas, hacer algún tipo de ejercicio para lograr expulsar la película de nuestras mentes, como si de un exorcismo cinematográfico se tratara.
Intentad olvidar este post lo antes posible, por favor.

martes, septiembre 14, 2004

LÍNEAS PARA RECORDAR (IV)



Abuelo Fred : [entrevistando al gremlin inteligente] Criatura, ¿qué es lo que tú y los tuyos queréis?
Cerebro : Fred, lo que queremos es, creo yo, lo que todo el mundo quiere para sí, y lo que tú y tus espectadores tenéis: civilización.
Abuelo Fred : Sí, pero, ¿de qué tipo de civilización estás hablando?
Cerebro : Las delicadezas, Fred. Las cosas más refinadas: diplomacia, compasión, estándares, modales, tradición... eso es lo que pretendemos alcanzar. Oh, puede que demos tumbos en el camino, pero, sí, civilización. La Covención de Ginebra, música de cámara, Susan Sontag. Todo aquello por lo que vuestra sociedad ha trabajado tan duro para alcanzar a lo largo de las centurias, eso es a lo que aspiramos; queremos ser civilizados.
[Un gremlin con gorra de béisbol se acerca haciendo el tonto]
Cerebro : Échele un vistazo a este colega de aquí.
[Cerebro le dispara en la cabeza. Los gremlins que están en la barra se ríen. El abuelo y Kujitsu huyen]
Cerebro : Dime, ¿ha sido eso civilizado? No, claramente no. Divertido, pero de ninguna manera civilizado. Cambiando de tema, ten en cuenta que ninguno de nosotros ha estado en Nueva York antes. Están los espectáculos de Broadway - tendremos que averiguar cómo conseguir las entradas. También es verdad que hay cantidad de delincuencia callejera, pero creo que ésta la podremos ver gratis. No nos queremos perder los esenciales. Grandes fiestas. Completas camas redondas. Estamos de muy buen humor, teniendo en cuenta que nuestra raza ya ha sido aniquilada una vez...
Gremlins 2. La nueva generación (1990)
Escrita por Charles S. Haas - Dirigida por Joe Dante

CHIC@S DE ANTEAYER

El pasado miércoles la cadena privada Telecinco -tras darnos una grandísima chapa con las promos y con la maravillosa canción de los Nacha Pop Chica de Ayer- estrenaba en su horario líder, la que (por el momento) es su mayor apuesta de esta temporada: Los 80. Simplificando, en la serie, dirigida por el respetable Fernando Colomo (entre sus trabajos más recientes Los años bárbaros y Al sur de Granada), conoceremos a una familia de derechas -liderada por Aitana Sánchez-Gijón- cuya hija mayor se enamora del hijo mayor de José Coronado, izquierdista de los de chaqueta de pana de toda la vida. Eso por el momento. Suponemos que se irán topando con las inclemencias históricas del convulso Madrid ochentero, y sobre todo, con grandes cambios sociales y un fenómeno cultural que posiblemente (como vimos en el primer capítulo) se lleve de calle a los más jóvenes: La movida. La factura técnica es más que aceptable (con bastantes carencias aún, pero es que hace falta un mínimo apoyo del público para elevar el presupuesto) y la artística, por encima de la media: Algunos pensamos que Sánchez-Gijón es una de las mejores actrices que tenemos por aquí.
La verdad es que -sin querer repetirme, ya que hace nada tocamos la serie Cuéntame- Los 80 puede ser una propuesta interesante de ficción para una televisión bastante huérfana de series como dios manda, pero es que además esta década (la serie comenzó con el golpe de estado del 23 de febrero del 81) depara -y en esto difiere bastante de la anterior- toneladas de material cinematográfico, musical y televisivo de 1ª calidad que, aprovechándose para dar realismo a la serie, enseñaría a muchos lo que ha perdido España en todos los sentidos y que, sí, somos capaces de hacerlo mucho mejor. Cosas muy buenas. Los Secretos. Almodóvar. La Bola de Cristal. En el ámbito político/histórico, pero sobre todo en el (que para una serie de personajes debería ser el más importante) social, la década puede dar mucho juego: había mil y una corrientes ideológicas (por fin permitidas), pero contrasta el dualismo entre los que se creían aún en dictadura y los que se emborracharon, de repente, de libertad (y de otras cuantas cosas peores...) ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Pues no, pero algunos, por descontado que lo fueron. Y es que, si yo los elegí para hacer mi entrada triunfal en este mundo, los 80 tuvieron que ser la hostia ¿o no?

domingo, septiembre 12, 2004

PUES YO DE MAYOR QUIERO SER COMO ÉL

Pequeño inciso para comentar que gracias a un pequeño apunte en la "Fotogramas" de este mes, acabo de conocer el blog de Antonio Trashorras, colaborador habitual de la revista y aspirante a cineasta profesional -no estamos solos, chicos-. En Un Toque de Azufre podéis encontrar noticias recientes, posts generales (no por ello poco frikis) sobre cine y televisión, un interesante monográfico por capítulos sobre David Lynch, memeces sobre su vida privada y toda la caspa radioactiva más que podáis imaginar. Un ejemplo a seguir, y es que Puñaladas todavía tiene mucho que recorrer, y, sobre todo, yo tengo mucho cine que ver. Paciencia, amigos, y mientras recorremos el camino nunca está de más hacer paradas en sitios tan interesantes y didácticos como éste:
Queda oficialmente linkeado.

viernes, septiembre 10, 2004

I'VE BEEN SEARCHING MY SOUL TONIGHT...

Se le han hecho muchas copias, algunas más o menos descaradas, algunas simplemente inspiradas en, y, las más, puramente paródicas. Pero sólo hay una. La genuina, única e inimitable "abogada soltera": esa es Ally McBeal. En 1997, uno de los mejores creadores de ficción televisiva de los últimos años, David E. Kelley, se propuso crear una serie con un sólo personaje principal (muy buen papel el de Calista Flockhart) en la que de manera cómica se fuesen echando abajo tabúes televisivos que nunca se habían tratado en el prime time, por mucho que la gente hablase de ellos, en sus oficinas o en el tiempo de ocio, constantemente. Y lo consiguió, o casi, porque le salió una serie coral en la que los escarceos de Ally con la vida tenían tanta importancia como los de su secretaria Elaine o su jefe, Richard Fish. Con una estética que no pretende realismo en nada -más bien lo contrario- (escenarios, buena música a mansalva, fantasías de la protagonista) nos entretuvieron, nos hicieron reír mucho, y a veces nos emocionaron, hasta que en junio de 2002, tras cinco años de emisión, se finiquitó la serie tras algunos altibajos y la pérdida de bastantes papeles protagónicos (Reneé, Ling, Georgia, Billy...). Ally, como muchos habían pronosticado, acabó como empezaba allá por el 97, abogada, soltera, y un poco loca, pero los que le seguimos los pasos de cerca, sabemos que esos habían sido los mejores años de su vida. Fueron 122 episodios de una hora (que alguien calcule cuantas horas de vida nos robó Ally intentando encontrar el amor) de televisión de la buena, que al recordar nos traerán una sonrisa a la boca (o una carcajada, porque el bizcochito tuvo gags estelares), y, seguro que también, nos traerán una canción a la mente: I've been down this road...


domingo, septiembre 05, 2004

LA POESÍA DE LAS IMÁGENES

Mar adentro,
mar adentro.
Y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.
Un beso enciende la vida
con un relámpago y un trueno
y en una metamorfosis
mi cuerpo no es ya mi cuerpo,
es como penetrar al centro del universo.
El abrazo más pueril
y el más puro de los besos
hasta vernos reducidos
en un único deseo.
Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo, sin palabras
'más adentro', 'más adentro'
hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.
Pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto,
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.

Ramón Sampedro




Mar Adentro. Cuando supere el shock que me ha producido, no sólo cinematográfica sino también emocionalmente, la comentaré como ya he hecho con otras tantas películas. Es belleza y profundidad en estado puro, además de otorgar al que la ve (paradójicamente) unas insoportables ganas de vivir. Queda muy recomendada para todos -y cada uno de- los públicos. Nos vemos en el cine.

viernes, septiembre 03, 2004

DOS DE LOS GRANDES

Atención amigos: podéis respirar tranquilos porque la temporada cinematográfica de verano ha concluido oficialmente. A partir de hoy podéis disfrutar de dos películas en salas que, la verdad, prometen mucho. Comentaré brevemente -sin haberlas visto aún- las dos aunque, la segunda, creo que sólo la van a poder ver afortunados que vivan en una ciudad relativamente grande (en Valladolid hemos tenido suerte). Ahí van los dos estrenos:

-Por si alguien ha estado aislado sin prensa, tele o radio esta última semana, hoy se estrena Mar Adentro, la esperadísima cuarta película de Alejandro Amenábar (Tesis, Los Otros). Es la historia real -con muchas añadiduras y toques de fantasía- de Ramón Sampedro, pescador postrado en una cama durante casi treinta años por la tetraplejia que le produjo un accidente. Luchó, removiendo cielo y tierra por su eutanasia (buena muerte) durante años, pero la ley -con gran apoyo de la iglesia- no se la concedió, así que él mismo, y los que le rodeaban, tuvieron que tomar cartas en el asunto. Dicen los que la han visto que es emocionante, tierna y tiene humor, aparte de que le dará Javier Bardem un Goya y podría darle ese Oscar del que estuvo tan cerca. Le acompañan Belén Rueda, Lola Dueñas y Celso Bugallo entre otros.

-Negocios Oscuros (del original inglés Dirty Pretty Things) es la penúltima película de Stephen Frears (director de obras maestras como Las amistades peligrosas o Alta Fidelidad), estrenada mundialmente en 2002, que -como nos ha pasado con tantas otras- nos llega con retraso. Es una película de nacionalidad inglesa, sin ningún actor inglés: la protagonizan el africano Chiwetel Ejiofor (Love Actually), la francesa Audrey Tautou (sí, Amèlie), y el español Sergi López (El cielo Abierto). Como siempre en Frears, con actitud combativa e inquietud -artística y social- la peli nos contará como tres inmigrantes que llegan a Londres en busca de un sueño, se encuentran con más de una pesadilla. El hotel en el que trabajan esconde un negocio en el que ellos podrían ser la mercancía... Una joyita para inaugurar el otoño con buen cine.

miércoles, septiembre 01, 2004

LÍNEAS PARA RECORDAR (III)

La novia : Parecía muerta, verdad? Pero no lo estaba. Aunque no fue por falta de intentos, eso seguro. En realidad, la última bala de Bill me dejó en coma - Un coma en el que tuve que vivir durante cuatro años. Cuando desperté, causé lo que en los tráilers de las películas llaman "una oleada de muerte y destrucción". Hubo muerte. Hubo destrucción. Y yo obtuve una inmensa satisfacción. He matado a mucha gente para llegar hasta este punto, pero todavía me queda uno más. El último. Hacia el que ahora me dirijo. El único que queda.
Y cuando llegue a mi destino, voy a matar a Bill.



Kill Bill, Vol. 2 (2004)
Escrita y dirigida por Quentin Tarantino