sábado, septiembre 25, 2004

LA EMBOSCADA DE SHYAMALAN

De El Bosque, la nueva película de M. Night Shyamalan (El sexto sentido, El protegido, Señales), se llevaba hablando mucho tiempo. Primero, excitación (¡el nuevo maestro del terror va a sentar cátedra otra vez!), luego, interés por qué nos iba a contar ("...la historia se desarrolla en el S.XIX, en un pueblo cuyos habitantes temen a las criaturas que viven en el bosque circundante...") y, por último, el rumor, de que el final fue descubierto por unos periodistas durante el rodaje y hubo que escribir y rodar otro (radicalmente falso, y una vez que veáis la peli lo entenderéis). El reparto elegido sembró en nosotros aún más ganas de verla: William Hurt, Joaquin Phoenix, Sigourney Weaver, Adrien Brody... Para luego descubrir que (sin que las interpretaciones de éstos sean desdeñables) la protagonista real, que se come la pantalla, es la novata -y bellísima- Bryce Dallas.



Y nos engañaron. En casi todo. Los tráilers, carteles y reportajes nos prometían otra cosa. Y se confirma, de nuevo, que entrar a una sala de cine con una idea preconcebida de lo que se va a ver es lo peor que se puede hacer. Estoy seguro que mucha gente va a considerar esta película mala simplemente porque no es lo que esperaba. Que conste que Shyamalan es tramposo profesional (¿o no nos engañó hasta el final con el niño que veía muertos?), pero aquí, aparte de durante, nos engaña previamente a la película. Y sí, algunas escenas son de título de terror, pero parece que,o le apetecía asustar un rato, incidentalmente (y es que quien tuvo retuvo), o la productora daba demasiado la lata con que "la película tenía que ser de miedo". En El bosque nos encontramos con una -o varias- historias de amor/desamor bastante bien tratadas, pero, por encima de todo, con una parábola sobre la sociedad actual (que es lo que eran, no tan claramente, sus anteriores películas). Podemos (como yo) no estar de acuerdo con sus conclusiones, que demuestran una ideología neoconservadora, inflexible, y sobre todo, sobrecargadísima de religión, pero, al menos, el director de origen indio se atreve a tratar temas de máxima importancia y actualidad: la utilización del miedo como arma, la supuesta felicidad de los que viven aislados, e ignorantes, del resto del mundo...¿a que estas cosas suenan a un país muy grande y muy poderoso? Además, sigue cuidando al máximo la que es su gran virtud desde los comienzos: la creación de unas imágenes potentes, complejas, preciosas. James Newton Howard (uno de mis favoritos en el gremio) crea un score fabuloso, y es que, su música sirve para algo más que para meter buenos sustos. Puede gustar o no (lo que no va a hacer es dejar frío a nadie) pero es altamente recomendable, porque da de qué hablar, y, sobre todo, de qué pensar. Muy interesante.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Que pedazo de película!!! Efectivamente, la banda sonora es de lo mejorcito. Larga vida a Shyamalan.

12:12 a. m.  

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