domingo, septiembre 05, 2004

LA POESÍA DE LAS IMÁGENES

Mar adentro,
mar adentro.
Y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.
Un beso enciende la vida
con un relámpago y un trueno
y en una metamorfosis
mi cuerpo no es ya mi cuerpo,
es como penetrar al centro del universo.
El abrazo más pueril
y el más puro de los besos
hasta vernos reducidos
en un único deseo.
Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo, sin palabras
'más adentro', 'más adentro'
hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.
Pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto,
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.

Ramón Sampedro




Mar Adentro. Cuando supere el shock que me ha producido, no sólo cinematográfica sino también emocionalmente, la comentaré como ya he hecho con otras tantas películas. Es belleza y profundidad en estado puro, además de otorgar al que la ve (paradójicamente) unas insoportables ganas de vivir. Queda muy recomendada para todos -y cada uno de- los públicos. Nos vemos en el cine.