martes, octubre 05, 2004

FUNDIDO A NEGRO 2: JANET LEIGH



44 años han pasado ya desde que Anthony Perkins, disfrazado de su madre, se la cargase en plena ducha. Pero la sangre era sirope de chocolate (que queda genial con el blanco y negro), y se trataba de Psicosis, mi favorita de Hitchcock y una de mis preferidas de todos los tiempos. Y es que pocas películas han desafiado las leyes de la narración de esa manera, cargándose a la prota a mitad de metraje (ya lo analizaremos en profundidad). Ayer, a los 77 años, un infarto se llevó a Janet Leigh, esta vez de verdad. Menudo fin de semana... a ver si dejamos de perder personalidades de la industria, que después de un verano de defunciones (Marlon Brando, Jerry Goldsmith, Elmer Bernstein, Fay Wray...), como la cosa siga así, nos vamos a quedar sin maestros. La Leigh nos deja su belleza impresa en los fotogramas de Mujercitas, Scaramouche, El mensajero del miedo (de reciente remake), La niebla (cuando Carpenter no había perdido el norte del todo), Sed de mal, Los vikingos, Harper, investigador privado, El Danubio rojo... entre otras. También nos deja un pedazo de hija (Jamie Lee Curtis), que tuvo con Tony Curtis, uno de sus cuatro maridos. Que no todo en la vida va a ser currar. Lo dicho. A ver si el siguiente post trata tópicos menos funestos...