lunes, noviembre 22, 2004

EN LOS LÍMITES DE LA RAZÓN

Algunos se hacen esperar (incluso más que yo) para volver: más de tres años han pasado desde que Bridget Jones entrase (bragas XXL incluidas) en nuestras vidas, en algunos casos -como el mío- para quedarse. Ya conocíamos al personaje literario, que alumbraba Helen Fielding en 1997, levemente más crudo que el cinematográfico, paradigma de la soltera inglesa de 33 años. Pero no fue hasta que en 2001 Renée Zellweger se metiera en su piel, dirigida por Sharon Maguire y acompañada de Hugh Grant y Colin Firth, que un servidor quedó perdidamente enamorado de ella. De aquella película hablaremos, pero hoy no toca. La razón: el viernes pasado se estrenó -¡por fin!- la segunda entrega de las aventuras en el celuloide de la reina británica del café y los cigarrillos.



El equipo técnico repite casi al completo -salvo el importante cambio de realizadora, que en esta ocasión es la más veterana Beeban Kidron- y el cásting original se conserva (atención a Colin Firth, que cada vez me parece mejor actor). Como viene siendo la tónica general en las segundas partes recientes, aquí tenemos una secuela de más de lo mismo: se supone que hay más medios, tenemos más metraje, nuevos personajes, la historia da muchísimas más vueltas, e incluso Bridget está más entrada en carnes. Pero ese más -como siempre- significa menos. No voy a engañar a nadie (hoy no): la peli es sensiblemente inferior a la primera. Ya no hay descubrimiento, ni esa frescura en los diálogos, ni esa encantadora sencillez de la protagonista: parece que Bridget hubiese asumido su papel de estrella. Aún así, y por seguir con la sinceridad que me invade, he de decir que disfruté como un enano: cuando uno es incondicional... No quiero destripar nada, pero el tour de force de esta segunda Bridget se guarda unas cuantas risas en la manga. Y si encima puedes verla en v.o. (gracias, cines Ideal, por estar siempre ahí) mejor que mejor. ¿A quién se le ocurrió traducir el genial título Edge of reason por Sobreviviré? No lo sé. Fanáticos de la comedia romántica, reuníos: Working Title ya ha estrenado su bombazo navideño, y este año "el amor, en realidad, NO está en todas partes". Al menos, no en Tailandia.

3 Comments:

Blogger Irene said...

Lo siento, pero no puedo estar más en desacuerdo contigo! "El diario de Bridget Jones" no me parece más que un tópico detrás de otro y nos pinta a una mujer tan superficial y estúpida que nadie la querría como amiga. No soy especialmente feminista, pero después de las críticas según las cuales todas las mujeres nos podíamos ver reflejadas en Bridget Histérica Jones, acabé asqueada del libro. Me daba rabia que nadie pudiese pensar que mi vida se parecía ni un ápice a la de este esperpento; bueno, más que mi vida, mi actitud ante la vida.
Quizás la histérica sea yo y Bridget Jones sea divertídisima, pero yo no la soporto!
Un saludo.

10:03 a. m.  
Blogger Trippy said...

Discrepo. Excepto el vodka, poco tenemos en común Bridget y yo... pero me parece insuficiente la falta de afinidad con un personaje para que éste pierda encanto. Puede que no sea la tía más metafísica de Londres, pero ¡yo me iba de setas con ella a la playa en cerocoma! :)

12:28 a. m.  
Blogger Juan said...

Bueno nenas, no me decanto personalmente por alguna de las dos opiniones -perfectamente válidas- de las dos, simplemente tengo la mía propia: Bridget Jones es un tópico con patas, sí, pero hay que ir (levemente) más allá del primer visionado -o lectura si estamos ante la obra de Fielding- para ver que no se están retratando alegremente esos valores, ni mucho menos ensalzando. Chaplin no ensalzaba a los fascistas cuando hizo "El gran dictador", ni Scorsese a los macarras en "Taxi driver". Pero para criticar a una persona, o más concretamente, una actitud personal, necesitas un personaje al que el público se pueda acercar. Si la gente odia a alguien, ¿cómo va a entrar en su vida pa darse cuenta de lo triste que es? Por eso, como en las dos obras maestras citadas -EDDBJ y su continuación no llegan a tanto- el personaje, centro de las críticas, se nos hace la persona más encantadora del mundo... And that's why me gusta tanto Bridget Jones (personaje, libros y pelis). A tí (Irene), seguirá sin gustarte, pero es que nunca llueve a gusto de todos.

P.D.: Minipunto para Trippy por haber visto "Sobreviviré".

12:31 p. m.  

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