viernes, diciembre 31, 2004

Y AHORA, ¿QUÉ?

¿Para qué hablar de lo que hemos visto en 2004? Todos (casi todos) los posts de este blog se dedican a mirar al pasado, a valorar críticamente lo ya visto, a recordar gente que se ha muerto, o -aunque sigan vivitos y coleando- a reconocer el trabajo que dejan a sus espaldas. Estaría bien mirar en la otra dirección que, a efectos prácticos, nos interesa bastante más. Pues bien, quedan escasas 24 horas para que empiece 2005 y las 3 pelis que hoy han llegado a las salas... en fin, que se nota que los niños están de vacaciones. Pero un año da para mucho, y ahí van unas recomendaciones breves para huir del frío, del calor o del aburrimiento en una sala de cine, durante este año que llega.

Nunca se sabe, pero es posible que la peli más esperada del año (y seguramente la más taquillera) sea Star Wars: Episodio III. La venganza de los Sith. Allí estaré yo el día del estreno -y es posible que alguna vez más- viendo como Anakin Skywalker se transforma (¡por fin!) en Darth Vader, y escuchando como Constantino Romero se reincorpora a un equipo de doblaje que dejó hace 24 años.

En España veremos de una vez la muy posiblemente genial a la par que brutal Equipo América: Policía del Mundo. Creada y dirigida por los autores de South Park (y las menos conocidas pero geniales BaseKetball y Orgazmo), es una peli de marionetas tipo "Thunderbird", en la que un grupo de élite salva al mundo del terrorismo...va a haber palos para todos.
Rodada en inglés pero de producción totalmente patria, Isabel Coixet, que nos emocionó (mucho) con su última peli, estrenará La Vida Secreta de las Palabras, una fábula de las suyas que nos cuenta la vida de almas perdidas en una estación petrolífera en medio de la nada. Tiene a Tim Robbins, Sarah Polley y Javier Cámara. La peli nos gustará más o menos, pero los encuadres fijo que son la leche.

John Waters, uno de mis freaks favoritos, que en los 70 disfrutaba rodando gamberradas del calibre de Pink Flamingos, presenta un nuevo escupitajo en la cara de la correción política/mojigatería de la sociedad americana. A Dirty Shame (la traducción más fiel sería algo así como "una sucia vergüenza") tiene exhibicionismo, reprimidos sexuales, camioneros, y a Selma Blair con unas tetas inmensas. No es coña.
Christopher Nolan dio un paso atrás dirigiendo Insomnia después de Memento. Tiene una oportunidad de recuperar su honor (o perderlo para siempre) dirigiendo la quinta entrega de la saga del hombre murciélago: Batman Begins. Es quinta con truco, ya que lo que nos cuenta es lo que sucede al principio del todo. De muchos héroes lo sabíamos pero ¿que llevó a Bruce Wayne -aparte de su holgada economía- a convertirse en Batman? Acompañado de actorazos, Christian Bale recupera kilos para interpretar al héroe más oscuro.
Vuelve Batman, pero eso no es lo mejor: vuelve su "padre" cinematográfico. Tim Burton versiona de nuevo para el cine la novela de Roald Dahl Charlie y la Fábrica de Chocolate, y lo que hemos podido ver hasta ahora tiene muy buena pinta: el misterioso Willy Wonka está interpretado por Johnny Depp, y no faltará nadie: ni Charlie Bucket, ni su madre, ni los Umpa-Lumpas. Esperemos que a Tim le vaya mejor que con su intento -fallidísimo- de "reinventar" El Planeta de los Simios. Os dejo con el póster, todo un derroche de arte psicodélico.

Peter Jackson, pasando página de su rentable aventura por la Tierra Media, da vida de nuevo (y van...) al fenómeno fantástico que más se le parece físicamente. La nueva versión de King Kong -que algunos hasta queremos ir a ver- tendrá el naïf de la primera y el humor que le estaban faltando a las otras. Extraño reparto: Adrien Brody, Naomi Watts, Jack Black...
Desde la Gran Bretaña llega el -esperadísimo- primer largometraje de Wallace y Gromit, los héroes -y protagonistas de infinidad de cortos- de la Aardman, estudio que lanzó su primer largometraje, Chicken Run, hace unos años. El perro y su dueño (ambos de plastilina) tendrán que acabar con una misteriosa plaga que asola los jardines de su barrio. Si el espíritu de los cortos se perpetúa, seguro que detrás hay una conspiración de la reina o algo así.

Fernando León, que andaba desaparecido en combate tras Los Lunes al Sol, vuelve con Princesas, protagonizada por la pequeña gran Candela Peña. Se sabe poco del argumento, pero gira en torno a dos prostitutas (una inmigrante y otra española) que se enfrentan sólo para acabar haciéndose amigas. Denuncia social, humor y ternura asegurados.
Como todos los años, hay peli de Spielberg: ¡y vuelve al fantástico! La novela de H.G. Wells es la base de La Guerra de los Mundos, protagonizada por Tom Cruise que, cienciología en ristre, intentará salvarnos de los extraterrestres malísimos. La familia de E.T. está muy enfadada...

Tenemos dos de terror nacional: Jaume Balagueró sigue con la Fantastic Factory (tras el experimento Darkness) y estrenará Fragile: de esas de muchos sustos, se desarrolla en un hospital infantil en el que los niños ven a un enfermo que los mayores ni siquiera sienten. Calista Flockhart (Ally McBeal para entendernos) protagoniza junto con Elena Anaya y Richard Roxbourgh. Por su parte, Daniel Calparsoro tiene Ausentes, enigmática película con Ariadna Gil y Jordi Mollà como un matrimonio que se traslada a peazo chalet en un barrio pijo de Madrid, para descubrir que no es oro todo lo que reluce, y que el suburbio tiene muchos secretos.
El argentino Marcelo Pinyeiro dirige su primera peli española adaptando la obra teatral El Método Gronholm: una comedia en la que unos cuantos aspirantes a un puesto de trabajo tendrán que pasar una serie de rocambolescas pruebas. La gran noticia: vuelve Najwa Nimri a la gran pantalla.

Comenzaremos el año con la nueva película de Scorsese, que huele a Oscar: El Aviador nos cuenta la vida del excéntrico millonario (y director de cine) Howard Huges -Leo DiCaprio le da vida- y la de las mujeres que se cruzan en su camino, algunas de la talla de Katharine Hepburn (Cate Blanchett) o Ava Gardner (Kate Beckinsale).
De asia llegan dos títulos que no nos podemos perder. La coreana Hierro 3 -flamante ganadora de la Seminci 2004- es una nueva y estética rareza del director Kim Ki-Duk, sobre un chiquillo que se mete en casas ajenas, aunque no para robar, sino para hacer la colada (¿?). Del corazón de China llega la nueva de Zhang Yimou (El Camino a Casa), protagonizada por la bellísima Zhiyi Zang, que se desarrolla hace 1000 años y cuenta una historia de honor, guerra y sociedades secretas. El tráiler ya es de por sí una gozada. Es La Casa de las Dagas Voladoras.

Otro que vuelve del olvido para recordarnos que es uno de los mejores directores del cine reciente: casi a punto tiene Terry Gilliam su peculiar historia sobre Los Hermanos Grimm (a los que darán vida Heath Ledger y Matt Damon). Estos dos cuentistas, según el autor de Brazil, viajaban de pueblo en pueblo buscando personajes dignos de aparecer en sus historias. Y encima sale Monica Bellucci.
Las producciones indie americanas van a tener un año bastante bueno. Apuntad en vuestra lista Garden State (aunque no se si se llegará a estrenar en estas tierras), una pequeña peli con muy buena pinta protagonizada por Zach Braff (que a la vez es el director de ésta, su ópera prima) y Natalie Portman. Alexander Payne, director de mi amada Election, ya está cosechando premios con Sideways, la historia de dos fracasados que hacen un viaje por la región vitícola de California.

Cómo no, alguna secuela tenía que haber. Si os divirtió como a mí ver como Robert DeNiro ponía a prueba a Ben Stiller para ver si era lo suficientemente bueno para su hija... tenéis que ver Los Padres de Él. Ahora conocemos a los "suegros de ella", y son más raros -si cabe- que sus padres. La improbable pareja que se incorpora al reparto son Barbra Streisand y Dustin Hoffman.
El drama romántico pegará fuerte con la inglesa Closer (fatalmente traducida como Cegados por el Deseo). Una peli sobre el intercambio de parejas dirigida por el mítico Mike Nichols (El Graduado) y con cuatro ases como protas: Julia Roberts, Clive Owen, Jude Law y Natalie Portman (entre Star Wars y éstas, parece que va a ser el año de esta joven actriz).

Para acabar el año, y reventar la taquilla navideña, llegará el incombustible mago adolescente. Harry Potter y el Cáliz de Fuego es la cuarta aventura en el colegio Hogwarts... y la más movidita. Unas "olimpiadas" mágicas se prepararán en los terrenos de la escuela, y para colmo, los niños cada vez lo son menos, y dan comienzo los líos de faldas. La vida de Harry, como en las predecesoras, correrá peligro unas trescientas veces.

El sueño me aborda y creo que ya tenéis unas cuantas ideas para visitar las salas en el año que entra. Me dejo muchas, por lo que os recomiendo atención máxima al blog en los próximos doce meses. Si os da, este año, por pensar en haceros de alguna religión, la cinefilia puede ser vuestra solución (para dejar de pensarlo o para tomarla como tal, eso vosotros veréis). Lo dicho, nos vemos en las salas. Pasad una nochevieja brutal y un gran 2005. Y feliz cine nuevo.

domingo, diciembre 26, 2004

LAS PASIONES SE DESATAN

El clima estaba cambiando... 1973 fue el año de la revolución sexual en EEUU. Los sesenta lo venían anunciando, con su minoritario free love, las píldoras anticonceptivas y la felicidad de poder follar sin miedo al SIDA.
Tomemos las vidas de dos familias medias americanas de New Canaan, Connecticut. Los Hood (el matrimonio Ben y Elena, y sus hijos Paul y Wendy) y los Carver (Jim, Janey, Mikey y Sandy). Ya tenemos la base de La Tormenta de Hielo.



Digamos que Ben Hood (Kevin Kline) tiene una aventura con Janey Carver (Sigourney Weaver), y Wendy Hood(Christina Ricci) está enrollada con Mikey Carver (Elijah Wood), aunque quien de verdad le pone es el pequeño Sandy (Adam Hann-Byrd). Paul Hood (Tobey Maguire) estudia en Nueva York, y la noche de Acción de Gracias, coge un tren hacia la gran ciudad, decidido a perder la virginidad con su compañera de clase Libbets (Katie Holmes), aunque el flirteo con las drogas caducadas se lo va a poner difícil. Elena Hood (Joan Allen) se entera de que su marido se la está pegando, y, en una fiesta de intercambio conyugal, se la va a devolver con Jim Carver (Jamie Sheridan). Esa noche, en la que se va a desencadenar la tormenta de hielo más severa de la década, nuestros protagonistas van a estar más calientes que nunca. Los sentimientos -sobre todo, el de deseo- van a estar a flor de piel. Unas pocas horas van a llevar a cada uno a situaciones inimaginables, que lo único que van a tener en común es el que acabarán mal (algunas, mucho peor que otras).



El reparto de lujo es sólo uno de los pilares que sostienen esta obra maestra de 1997. La historia es fascinante, desarrollada por un guión de James Schamus (entre otras cosas) que roza la perfección. Es una película desasosegante, eso sí, con un ritmo calculado al milímetro para que la acción te vaya atrapando, y el final te golpee como una bofetada en la cara. La película es muy fría ( y esto vosotros decidís si es bueno o malo), como la tormenta que azota el pueblo de los protagonistas, pero sólo con el distanciamiento podemos contemplar, sin juzgarlas, las glorias y miserias, casi todas relacionadas con la carne, de estos personajes. Era trabajo para un no-americano: El chino Ang Lee (uno de los directores más respetados de su país, con Sentido y Sensibilidad o Tigre y Dragón a las espaldas) se encargó de la adaptación de la novela homónima de Rick Moody, y no le fue nada mal. Unas imágenes bellísimas ilustran esta enciclopedia de las disciplinas sexuales, que en realidad es una reflexión (muy) profunda sobre la esencia de la familia...o de la familia como esencia de la vida. Menciones honoríficas -no me quiero dejar a nadie- para la música de Mychael Danna y para la foto de Frederick Elmes.
Queda altamente recomendada, para pasar un buen rato de cine y un largo rato, posterior, de intentar darle un poco de aplicación práctica. Veréis como después no podéis mirar a vuestros padres, hijos, hermanos, amantes, esposos... con los mismos ojos.

martes, diciembre 21, 2004

ENTRE HALLOWEEN Y NOCHEBUENA

Recuerdo que (hace ya once años) tuve la suerte de ir a verla al cine. Se supone que era una película infantil -nefasta clasificación que ha hecho mucho daño a grandes títulos- y lo cierto es que me lo pasé pipa, pero a día de hoy se mantiene entre mis preferidas, porque ha sabido mantenerse a)novedosa en forma y fondo en lo que se refiere al panorama de la animación -y el cine, porqué no- actual y b)punzante y genialmente tragicómica, con humor para todos (y cada uno de) los públicos. Pesadilla antes de Navidad es, paradójicamente, la mejor película de Tim Burton sin ser él su director.



Mucho antes de que el loco del pelo azabache rodase Batman, Bitelchús o Eduardo Manostijeras, los personajes de esta fábula para marginados sociales ya revoloteaban en su cabeza. Miles de dibujos (personajes, escenarios, secuencias), historietas y líneas argumentales que fue recopilando poco a poco, con la esperanza de -con la financiación que el proyecto requería- algún día poder filmar la película de Jack Skellington (Eskeleton por nuestras tierras), el rey del mal, y su loco proyecto de dar vacaciones a Papá Noel.
Cuando, a base de películas taquilleras -no por ello malas- como las que ya hemos citado, Burton se conviríó en un nombre a respetar en la industria, regresó a la compañía en la que, profesionalmente, había nacido. Disney y Burton son palabras antónimas, como lo eran sus ideologías, pero Tim sabía que en ningún otro sitio del mundo se podía dar vida a un proyecto de animación tan complejo. Y la compañía del tío Walt, en plena racha de suerte (por entonces se estrenaban Aladdín y La Bella y La Bestia), firmó sin mirar: el director ya tenía legión de fans como para llenar las salas un par de semanas. Hicieron bien porque la película fue un éxito de exhibición y ventas, y todavía hoy vende más merchandising que todas las pelis "100% Disney" de la época juntas.
La preproducción se llevó a cabo contemplando que Burton dirigiría el proyecto, y en cierto modo lo hizo, ya que estuvo encima de todos los aspectos de la peli: doblaje, música, efectos... En el último momento, antes de comenzar el rodaje, se sacó un as de la manga y nombró director a Henry Selick, el animador de la empresa (y amigo de Burton) que mejor dominaba la técnica del stop-motion (foto a foto con muñequitos de plastilina), que es con la que se realizó el film. Mucho tiempo duró el rodaje (alargando a 2 años el proceso total de producción), ya que con este tipo de animación, cada semana se conseguían unos 2 minutos de metraje. Mereció la pena: técnicamente, les quedó niquelada, casi a punto para estrenar.
Lo demás...a partir de su estreno (en América en Halloween, en Europa en Navidad) en 1993, Pesadilla antes de Navidad es historia. Hemos seguido su realización física, como producto cinematográfico, pero lo que de verdad enamora de este cuento es su maravillosa música y musicalidad, sus personajes y su historia, los escenarios -entre góticos y kitsch-, las canciones que nos cantan. ¿Que debería hablar de ello...? ¿Es que alguien todavía no la ha visto? Éste es el momento.

lunes, diciembre 20, 2004

LÍNEAS PARA RECORDAR (VII)

Patrick Bateman: Harold, soy Bateman, Patrick Bateman. Eres mi abogado, así que creo que debes saberlo: he matado a mucha gente. A algunas chicas en el apartamento de la parte alta... a algunos mendigos, puede que cinco o diez... a una chica de la universidad de Nueva York que conocí en Central Park. La dejé tirada en un parking, junto a una tienda de donuts. Maté a Bethany, mi antigua novia, con una pequeña pistola, y á un tipo, un viejo maricón con un perro la semana pasada. Maté a otra chica con una motosierra, tuve que hacerlo, casi se escapa, como otra chica, no recuerdo, puede que una modelo, pero también está muerta. Y a Paul Allen. Maté a Paul Allen de un hachazo en la cara, su cuerpo se disuelve ahora dentro de una bañera en Hell's Kitchen. No me quiero dejar a nadie. Supongo que he matado a veinte personas... quizá cuarenta. Tengo cintas de muchas de ellas, algunas de las chicas las han visto. Incluso yo... yo... comí algunos de sus cerebros, hastá intenté cocinarlos. Esta noche he... ehm... he tenido que matar a MUCHA gente. Y no estoy seguro de que esta vez me vaya a escapar. Supongo que...eh...creo...uhm...supongo que soy un tío bastante enfermo. Así que, si vuelves mañana, nos encontraremos en el bar de Harry. Ya sabes, mantén tus ojos abiertos.

American Psycho (2000)

Dirigida por Mary Harron - Basada en la novela de Bret Easton Ellis

jueves, diciembre 16, 2004

LO MALO EMPIEZA EN NAVIDADES



No suelo prodigarme en promocionar películas que no he visto, principalmente por miedo a que sean truños tamaño king size y me tenga que comer, al verlas, el post con patatas. Pero, por una vez, y "sólo porque es navidaaad", dejadme recomendaros una peli. El estreno en España es el 22 de diciembre, y estoy seguro que no necesitan esta promoción, pues huele a primer taquillazo de 2005. Una Serie de Catastróficas Desdichas es el título que todos los niños -y algunos flipadetes, como yo- tendrán en la boca día y noche de aquí en un tiempo. Se erige como la hermana/competidora directa de Harry Potter en lo que a sagas bibliocinematográficas se refiere. La colección de libros (firmados por el seudónimo/personaje de ficción/narrador Lemony Snicket), hasta la fecha, es la única que ha podido hacer sombra en las listas de bestsellers anglosajonas a las aventuras del niño mago. Son libros mucho menos extensos (los de Harry ya alcanzan las 600 páginas), pero al ser más (7 Harrys contra 14 Desdichas), se van a ir adaptando al cine combinando libros: esta primera entrega aunará los tres primeros volúmenes.


¿A dónde va a parar este absurdo post? A que tengo muchas ganas de ver la película (también mucho miedo de ser decepcionado, pero ése es otro cantar). ¿Porqué? Por su estética, que es un cruce entre el ya mencionado Potter y la más genuina familia Addams. Porque dirige Brad Silberling, que me dejó los ojos como platos a los diez años con la gran parida Casper...(un tiempo estuve queriendo ir a vivir a Whipstaff Manor). Porque están Timothy Spall, Meryl Streep, Jude Law (sólo en la versión original, le da voz a Mr. Snicket), y el grandísimo Jim Carrey (al que espero ver en su faceta genial de ¡Olvídate de Mí! y no en un registro oligofrénico tipo Dos Tontos muy Tontos).
Y porque, al contrario que en los libros -que amo, no me entendáis mal- de Harry Potter, las cosas son un pelín más oscuras: no deja de ser una peli americana "familiar" -que nadie espere Funny Games-, pero a los niños no les viene mal de vez en cuando que les recuerden que no todo es turrón de chocolate y gente gorda que regala cosas. Digamos que la historia empieza cuando los hermanos Baudelaire (de 2, 10 y 14 años) pierden a sus padres (primera escena de la peli: a los niños se les comunica que sus progenitores se han frito en un incendio, para entrar en situación) y tienen que ir pasando por una serie de tutores/guardianes, a cada cual más estrambótico o psicópata. Pero uno de ellos es peor que el resto juntos: el abominable conde Olaf (Carrey), horrendo actor fanático de Lon Chaney que hará cualquier cosa -cualquiera- para llevarse la herencia de los niños de insigne apellido. Qué les pasará a partir de aquí a estos infantes y -lo que es peor- que nos sucederá a los que vayamos a ver la peli, un gran interrogante. Del futuro inmediato sólo sabemos una cosa: que estas navidades, como todas, y por muy bonitas que las pinten en la tele, no serán mas que una serie de catastróficas desdichas.

LÍNEAS PARA RECORDAR (VI)

Isabelle: Llegué al mundo en los Campos Elíseos, en 1959. La trottoir du Champs Elysees. ¿Quieres saber cuáles fueron mis primeras palabras? ¡New York Herald Tribune! ¡New York Herald Tribune!


Soñadores (2003)
Escrita por Gilbert Adair - Dirigida por Bernardo Bertolucci