martes, diciembre 21, 2004

ENTRE HALLOWEEN Y NOCHEBUENA

Recuerdo que (hace ya once años) tuve la suerte de ir a verla al cine. Se supone que era una película infantil -nefasta clasificación que ha hecho mucho daño a grandes títulos- y lo cierto es que me lo pasé pipa, pero a día de hoy se mantiene entre mis preferidas, porque ha sabido mantenerse a)novedosa en forma y fondo en lo que se refiere al panorama de la animación -y el cine, porqué no- actual y b)punzante y genialmente tragicómica, con humor para todos (y cada uno de) los públicos. Pesadilla antes de Navidad es, paradójicamente, la mejor película de Tim Burton sin ser él su director.



Mucho antes de que el loco del pelo azabache rodase Batman, Bitelchús o Eduardo Manostijeras, los personajes de esta fábula para marginados sociales ya revoloteaban en su cabeza. Miles de dibujos (personajes, escenarios, secuencias), historietas y líneas argumentales que fue recopilando poco a poco, con la esperanza de -con la financiación que el proyecto requería- algún día poder filmar la película de Jack Skellington (Eskeleton por nuestras tierras), el rey del mal, y su loco proyecto de dar vacaciones a Papá Noel.
Cuando, a base de películas taquilleras -no por ello malas- como las que ya hemos citado, Burton se conviríó en un nombre a respetar en la industria, regresó a la compañía en la que, profesionalmente, había nacido. Disney y Burton son palabras antónimas, como lo eran sus ideologías, pero Tim sabía que en ningún otro sitio del mundo se podía dar vida a un proyecto de animación tan complejo. Y la compañía del tío Walt, en plena racha de suerte (por entonces se estrenaban Aladdín y La Bella y La Bestia), firmó sin mirar: el director ya tenía legión de fans como para llenar las salas un par de semanas. Hicieron bien porque la película fue un éxito de exhibición y ventas, y todavía hoy vende más merchandising que todas las pelis "100% Disney" de la época juntas.
La preproducción se llevó a cabo contemplando que Burton dirigiría el proyecto, y en cierto modo lo hizo, ya que estuvo encima de todos los aspectos de la peli: doblaje, música, efectos... En el último momento, antes de comenzar el rodaje, se sacó un as de la manga y nombró director a Henry Selick, el animador de la empresa (y amigo de Burton) que mejor dominaba la técnica del stop-motion (foto a foto con muñequitos de plastilina), que es con la que se realizó el film. Mucho tiempo duró el rodaje (alargando a 2 años el proceso total de producción), ya que con este tipo de animación, cada semana se conseguían unos 2 minutos de metraje. Mereció la pena: técnicamente, les quedó niquelada, casi a punto para estrenar.
Lo demás...a partir de su estreno (en América en Halloween, en Europa en Navidad) en 1993, Pesadilla antes de Navidad es historia. Hemos seguido su realización física, como producto cinematográfico, pero lo que de verdad enamora de este cuento es su maravillosa música y musicalidad, sus personajes y su historia, los escenarios -entre góticos y kitsch-, las canciones que nos cantan. ¿Que debería hablar de ello...? ¿Es que alguien todavía no la ha visto? Éste es el momento.

3 Comments:

Blogger Niño Entrecot said...

¿Verdad que es una película genial? Siempre que la veo me parece un guión de Burton (eso es obvio) animado por Michel Gondrie, dos de mis creadores favoritos.

Crucemos los dedos para que San Burton vuelva al buen camino.

11:31 a. m.  
Blogger Luis said...

Muy buena, si señor, no se si estuviste el año pasado en el visionado que la hicimos en la resi. Yo pense que pecabamos todos al llamarle Esqueleton y no Skellington (aunque yo pecaba de igual forma llamandole Esqueletor). El primer "Greatest hit" de la animación. Nos vemos en los blogs, feliz navidad!

3:49 a. m.  
Blogger Luis said...

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3:50 a. m.  

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