jueves, diciembre 16, 2004

LO MALO EMPIEZA EN NAVIDADES



No suelo prodigarme en promocionar películas que no he visto, principalmente por miedo a que sean truños tamaño king size y me tenga que comer, al verlas, el post con patatas. Pero, por una vez, y "sólo porque es navidaaad", dejadme recomendaros una peli. El estreno en España es el 22 de diciembre, y estoy seguro que no necesitan esta promoción, pues huele a primer taquillazo de 2005. Una Serie de Catastróficas Desdichas es el título que todos los niños -y algunos flipadetes, como yo- tendrán en la boca día y noche de aquí en un tiempo. Se erige como la hermana/competidora directa de Harry Potter en lo que a sagas bibliocinematográficas se refiere. La colección de libros (firmados por el seudónimo/personaje de ficción/narrador Lemony Snicket), hasta la fecha, es la única que ha podido hacer sombra en las listas de bestsellers anglosajonas a las aventuras del niño mago. Son libros mucho menos extensos (los de Harry ya alcanzan las 600 páginas), pero al ser más (7 Harrys contra 14 Desdichas), se van a ir adaptando al cine combinando libros: esta primera entrega aunará los tres primeros volúmenes.


¿A dónde va a parar este absurdo post? A que tengo muchas ganas de ver la película (también mucho miedo de ser decepcionado, pero ése es otro cantar). ¿Porqué? Por su estética, que es un cruce entre el ya mencionado Potter y la más genuina familia Addams. Porque dirige Brad Silberling, que me dejó los ojos como platos a los diez años con la gran parida Casper...(un tiempo estuve queriendo ir a vivir a Whipstaff Manor). Porque están Timothy Spall, Meryl Streep, Jude Law (sólo en la versión original, le da voz a Mr. Snicket), y el grandísimo Jim Carrey (al que espero ver en su faceta genial de ¡Olvídate de Mí! y no en un registro oligofrénico tipo Dos Tontos muy Tontos).
Y porque, al contrario que en los libros -que amo, no me entendáis mal- de Harry Potter, las cosas son un pelín más oscuras: no deja de ser una peli americana "familiar" -que nadie espere Funny Games-, pero a los niños no les viene mal de vez en cuando que les recuerden que no todo es turrón de chocolate y gente gorda que regala cosas. Digamos que la historia empieza cuando los hermanos Baudelaire (de 2, 10 y 14 años) pierden a sus padres (primera escena de la peli: a los niños se les comunica que sus progenitores se han frito en un incendio, para entrar en situación) y tienen que ir pasando por una serie de tutores/guardianes, a cada cual más estrambótico o psicópata. Pero uno de ellos es peor que el resto juntos: el abominable conde Olaf (Carrey), horrendo actor fanático de Lon Chaney que hará cualquier cosa -cualquiera- para llevarse la herencia de los niños de insigne apellido. Qué les pasará a partir de aquí a estos infantes y -lo que es peor- que nos sucederá a los que vayamos a ver la peli, un gran interrogante. Del futuro inmediato sólo sabemos una cosa: que estas navidades, como todas, y por muy bonitas que las pinten en la tele, no serán mas que una serie de catastróficas desdichas.

2 Comments:

Blogger Trippy said...

Apuntada queda en la lista de "Para ver en cine antes de que se me pase el arroz y la emita Antena 3". Por cierto... si la memoria no me traiciona (que es muy probable), juraría que odiabas a Carrey...

1:38 a. m.  
Blogger Juan said...

Te traiciona (la memoria). Y es que lo odié, pero cuando en 1998 vi "el show de Truman" me tragué todo el odio. Luego vinieron "man on the moon", "the majestic"... Quizá te haya hablao con cabreo de él alguna vez, pero es que me jode que, ahora que Carrey nos ha demostrao que es un actor como la copa de un pino, repita papeles-memez tipo "mentiroso compulsivo", como los de "el grinch" o "como dios". Tras este repaso a la filmografía de Jimmy, me voy alegremente a la cama.
P.D.: Te lo podía haber dicho directamente, pero no me funciona el messenger. A ver si se arregla pronto y hablamos. Un beso.

2:30 a. m.  

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