lunes, enero 31, 2005

DOS CORTOMETRAJISTAS

Salgo de mi confinamiento entre torres de absurdos apuntes. Abandono las más flamantes tecnologías del audiovisual, que dentro de unos meses serán mierda obsoleta. Desatiendo (momentáneamente, mamá) mis labores de estudiante, para hablar del gran descubrimiento de la semana.
Resulta que el martes descubrimos que hay vida inteligente más allá de Amenábar (y más acá. Ya hablaremos de los Goya, que pena), y que otro realizador español optaba a un Oscar de la academia de Hollywood. Nacho Vigalondo viajará a Los Angeles a probar suerte con su cortometraje 7.35 de la mañana en la categoría de ficción / acción real. ¿Que quién es? Pues es un joven cántabro que se vino a Madrid a abrirse camino en la industria del séptimo arte -como tantos-. Por si esto no os dice mucho, sabed que también hace sus pinitos como actor publicitario: es uno de los "tres en un burro" de VisionLab. Su corto es divertido, surrealista e inteligente...si merece el galardón, lo podéis decidir vosotros mismos, viéndolo en su página. De paso, podéis dar un entretenido paseo por ese cajón de sastre (y desastre) que es su bitácora.



Pero resulta que, como siempre, cine llama a cine. Explorando sus links descubrí el sitio de Alberto González, amiguete de Nacho y genio irreconocido de la animación. Tuve un primer contacto con su obra hace un par de años, y es que recibió una mención honorífica en en NoTodoFilmFest: No os podéis perder su corto Un día con Amenábar. Después de la coba que le acaba de dar la academia, no está de más reírse un poco del "niño prodigio" del cine español. Pero hasta lo muy bueno se puede superar. Si tenéis agallas, visionad en su totalidad En menudo jari se metió mi Fary, obra maestra del bizarro más castizo. Una suerte de Policía corrupto protagonizada por El Fary, Jorge Roelas o Arévalo, entre otros. El resto de su obra merece un buen repaso, así como el blog en que de vez en cuando escupe pensamientos. Todo está en su página, Querido Antonio. Recomendados quedan (los dos).



Permaneced en sintonía con Puñaladas. Una crónica de los Goya, nuestro "road to the Oscars" particular, una diatriba contra los remakes americanos, y comentarios de lo mejor y lo peor que se me cruce en el terreno audiovisual. Si estoy en un leve standby, es por culpa de la Complu. Próximamente, todo eso y mucho más, aquí mismo.

lunes, enero 17, 2005

CUMPLIR CIEN AÑOS SIENDO UN NIÑO



En 1904 (101 años ya) nace en Inglaterra una de las obras literarias más importantes del siglo que comenzaba, e indiscutiblemente una de las que más huella han dejado en el imaginario colectivo. Peter Pan nos ha hecho pasar grandes ratos de diversión con sus aventuras cuando éramos infantes, y, de más mayores, reflexionar sobre las ventajas e inconvenientes de la eterna juventud. ¿Quién no ha querido alguna vez ser un niño para siempre, o, a estas alturas, volver a serlo? El padre de este fenómeno fue James Barrie, y parte de su vida -los años que rodearon al alumbramiento de su obra maestra- nos llega ahora, mitad realidad/mitad ficción, en forma de película: Descubriendo Nunca Jamás.
Marc Forster (que hace nada dirigiese Monster's Ball) estaba buscando desde entonces una oportunidad para realizar "una película mágica", y cuando en sus manos cayó el guión de David Magee -inspirado en la realidad y en una obra de teatro anterior sobre Barrie- no se lo pensó dos veces: además, se cumplían cien años de la publicación de las aventuras de Peter y Campanilla, y ¿qué mejor manera de homenajear a la obra y al creador? Que aprendan los del quinto centenario quijotesco... El elegido para dar vida al literato es Johnny Depp, y le rodean intérpretes de la talla de Kate Winslet, Radha Mitchell, Dustin Hoffman o Julie Christie.



La historia comienza cuando Barrie presenta una de sus obras en los teatros londinenses, y, como las anteriores, es recibida friamente. La sociedad inglesa de principios de siglo estaba avanzando mucho más rápido que su teatro, y la gente se aburría de los fondos y formas clásicos. El dramaturgo entra en crisis creativa, y busca inspiración hasta debajo de las piedras. Pero es la casualidad la que le lleva a conocer, en uno de sus paseos diarios, a los cuatro niños Llewelyn Davies y a su recientemente enviudada madre Sylvia. Forjará una gran amistad con ellos, llena de juegos fantásticos, y una muy especial relación con ella, a pesar de la fuerte oposición de la abuela de los niños y de la mujer de James. Con todo el material que estas nuevas experiencias le inspiran, gesta su nueva y definitiva obra; pero ahora el problema lo tendrá con su compañía de teatro, en la que no saben que cara poner ante una representación con piratas, cocodrilos y en la que algunos personajes vuelan por el escenario.
Puede que Gran Bretaña no tenga muchas cosas: pero ha parido a los mejores escritores fantásticos de la historia. Y lo cierto es que, para inventar mundos paralelos, viajes asombrosos y personajes increíbles hace falta estar ligeramente "fuera de la realidad": por eso las biografías de estos autores suelen ser tan interesantes (¡qué más da que no todo sea real!). Podían animarse los de Hollywood -tras el éxito que está cosechando este experimento- y contarnos en pelis la vida del extraño filósofo que escribió Los viajes de Gulliver o del amigo de las niñas que nos llevó con Alicia al País de las Maravillas.



viernes, enero 14, 2005

PAPELES

Ya hace una semana, pero parece que fue hace cinco minutos cuando corríamos por los pasillos de diversos edificios de la Universidad de Valladolid, intentando hacer lo más fácil posible su trabajo al equipo (del todo profesional, aunque sólo sea en el buen sentido de la palabra) que se propuso traducir a imágenes el guión de Eliazar -cineasta novel vallisoletana- Papeles.
Qué suerte poder ayudar, hacer recados y llamadas telefónicas (lo que normalmente se seudonima como labores de producción), en definitiva formar parte del equipo de esta película.
Un rodaje para recordar, y es que -aunque no puedo comparar con otros-, el buen rollete y el amiguetismo fue envidiable. En medio de un frío polar y de un ambiente de estado de excepción cultural, el Alfonso VIII, la facultad de filosofía y letras y el palacio de Santa Cruz se convertían en el edificio administrativo que sirve de escenario a esta historia, que no se si me recuerda a La Terminal (sin historia de amor absurda), Cube (en lo claustrofóbico y angustioso) o Vidas Cruzadas (en lo coral, aunque aquí tengamos una protagonista absoluta).
Amel Saïd es una mujer árabe de mediana edad que vuelve a su país tras haber dado unas conferencias en España (¿o en otro lugar?). Un pequeño incidente hace que sus trámites se compliquen, con lo que se tendrá que enfrentar a la absurdez de la burocracia y a la incompetencia de casi todo el que la ejerce. La película entra en progresión ascendente según la desesperación de la prota aumenta, y todo acaba en un desenlace a la altura de las circunstancias: que nadie espere un final twist tipo M. Night Shyamalan.
La actriz de ascendencia egipcia Zay Nuba da soporte físico a Amel, que ya vivía desde hace un par de años en la cabeza de Eliazar. Es posible que su éxotico nombre no os suene de nada aún, pero un gran talento (para actuar y para elegir proyectos, como su próximo largo A Golpes) la están convirtiendo en eso que llaman "joven promesa del cine español".
La directora tomó la decisión (quizá provechosa para algunas cosas, letal para otras) de rodar íntegramente Papeles en Valladolid. Pero fue su decisión. Y las cosas salieron, sin negar que hubo complicaciones o errores típicos, a pedir de boca. Eliazar supo ejercer su trabajo sin dudar y como si lo hubiese hecho toda la vida (su único corto anterior fue La Cafetera, bastante más "underground"), lo que incluye dirigir a un equipo técnico que al poco de comenzar ya era una familia. El reparto, aunque evidentemente más fragmentado, puso el contrapunto vallisoletano y nos demostró que lo bueno no es siempre lo que sale por la tele. Actores de gran calidad y muchos intérpretes no profesionales crearon el mundo en el que Amel se pierde, la gente que le complica la vida o los pocos que le echan una mano.
La película (de 16 mm.) en que se ha rodado el corto ya está revelada. Ya tenemos un montador esperando hacer su trabajo, y esperemos que la posproducción de Papeles sea tan buena como el material filmado merece. En cuanto consiga imágenes del rodaje (menundas fotos que nos hizo Willy Jáuregui) o de la película no dudéis que las veréis en Puñaladas. No puedo esperar a ver esta historia -que conocí 2 semanas antes del rodaje, pero que ya forma parte de mi vida- en la gran pantalla. Y si encima la gran pantalla se ilumina en la Semana Internacional de Cine de Valladolid...larga vida a Papeles.

martes, enero 11, 2005

LÍNEAS PARA RECORDAR (VIII)

[Como Pocahontas, en la función de Acción de Gracias]
Miércoles: Lo siento, no podemos compartir el pan contigo. Habéis tomado la tierra que nos corresponde. De aquí en unos años mi gente se verá obligada a vivir en caravanas, dentro de reservas. Tu gente vestirá chaquetas de punto y beberá refrescos de soda. Venderemos nuestros brazaletes junto a las carreteras, mientras vosotros jugaréis al golf y comeréis comida rápida. Mi gente sufrirá el dolor y la degradación, y los tuyos usarán notitas adhesivas. Los dioses de mi tribu han hablado. Y dicen que no confíe de los peregrinos, sobre todo de Sarah Miller. Y por eso he decidido arrancarte la cabellera...y reducir tu poblado a cenizas.



La Familia Addams. La tradición continúa (1993)
Escrita por Paul Rudnick - Dirigida por Barry Sonnenfeld

lunes, enero 03, 2005

DEFENSA DE LOS DOCE



Un director de éxito. Una -gran- pandilla de buenos actores, que encima son guapos, y que rebajan bastante sus salarios para poder trabajar juntos (el clima de amiguetismo de esta película haría retorcerse al mismo Torrente). Una primera parte que cosechó exitos de crítica y público... Ocean´s Twelve tiene que ser mala. Las pelis que pintan tan, tan bien, no pueden hacer otra cosa que decepcionar. Eso pensaba yo. Y eso piensa todo el que no la ha visto. Y la mayoría de los que la han visto. Pero ayer por la tarde me llevé una gran sorpresa. Grata. A los cinco minutos de proyección la trama me tenía enganchado por todas partes -que no son pocas-, y no dudé un segundo en irme (venirme) a Europa con los once de Ocean, que hace tres años ya me hicieron pasar un buen rato en Las Vegas.



Todos mis temores se disiparon: no es la típica peli americana en que los viajes a Europa son un álbum de estereotipos y chistes a nuestra costa; de hecho, la historia es tan europea como puramente yanki era la de la primera entrega. No es la tópica secuela-complemento, de esas que funcionan a base de homenajear o parodiar continuamente a sus predecesoras (Bridget Jones: Sobreviviré); pero tampoco es una de esas secuelas-elevémoslo-todo-al-cubo, en las que lo que gustó de la primera se aumenta geométricamente hasta la náusea, volviendo al espectador en su contra (Matrix Reloaded). No se desarrolla en Amsterdam, Roma y París porque al equipo le apeteciesen unas vacaciones pagadas, y como ejemplo el robo holandés, imposible de perpetrar en cualquier otra parte del mundo. Muchas cosas no es esta película... ¿Qué es?



Es una comedia sofisticada -manque les duela a muchos- y divertidísima: el personaje de Matt Damon (que en la primera permanecía en letargo), el rollito Pitt-Zeta Jones en plan perseguidora y perseguido, los piques de Clooney cuando le echan más de cincuenta años... y, sobre todo, la intervención de Julia Roberts. Nunca pensé que esta mujer tuviese tanto sentido del humor. Es una delicia visual: los zooms de Italia, a medio camino entre Tarantino y Visconti, las cámaras al hombro (atención a la escena del coche-bomba), las imágenes congeladas: Catherine Zeta-Jones está para comérsela incluso desenfocada y movida. Tiene una gran música setentera casi toda ella, entre la que destaca el tema L'appuntamento, interpretado por Ornella Vanoni, que suena al principio y al final. Atención a la galería de nuevos secundarios, Vincent Cassel está incluso menos feo de lo habitual (debe ser que todo se pega) y a la de cameos...y adivinad quien interpreta al misterioso LaMarque. Intentad entrar al cine sin prejuicios (que viene siendo lo mejor), no como yo, y es muy probable que salgáis con buen sabor de boca...o no. Que no todo el mundo es tan feliz como yo viendo cómo un grupo de gente chula y con glamour le roba el dinero.