viernes, enero 14, 2005

PAPELES

Ya hace una semana, pero parece que fue hace cinco minutos cuando corríamos por los pasillos de diversos edificios de la Universidad de Valladolid, intentando hacer lo más fácil posible su trabajo al equipo (del todo profesional, aunque sólo sea en el buen sentido de la palabra) que se propuso traducir a imágenes el guión de Eliazar -cineasta novel vallisoletana- Papeles.
Qué suerte poder ayudar, hacer recados y llamadas telefónicas (lo que normalmente se seudonima como labores de producción), en definitiva formar parte del equipo de esta película.
Un rodaje para recordar, y es que -aunque no puedo comparar con otros-, el buen rollete y el amiguetismo fue envidiable. En medio de un frío polar y de un ambiente de estado de excepción cultural, el Alfonso VIII, la facultad de filosofía y letras y el palacio de Santa Cruz se convertían en el edificio administrativo que sirve de escenario a esta historia, que no se si me recuerda a La Terminal (sin historia de amor absurda), Cube (en lo claustrofóbico y angustioso) o Vidas Cruzadas (en lo coral, aunque aquí tengamos una protagonista absoluta).
Amel Saïd es una mujer árabe de mediana edad que vuelve a su país tras haber dado unas conferencias en España (¿o en otro lugar?). Un pequeño incidente hace que sus trámites se compliquen, con lo que se tendrá que enfrentar a la absurdez de la burocracia y a la incompetencia de casi todo el que la ejerce. La película entra en progresión ascendente según la desesperación de la prota aumenta, y todo acaba en un desenlace a la altura de las circunstancias: que nadie espere un final twist tipo M. Night Shyamalan.
La actriz de ascendencia egipcia Zay Nuba da soporte físico a Amel, que ya vivía desde hace un par de años en la cabeza de Eliazar. Es posible que su éxotico nombre no os suene de nada aún, pero un gran talento (para actuar y para elegir proyectos, como su próximo largo A Golpes) la están convirtiendo en eso que llaman "joven promesa del cine español".
La directora tomó la decisión (quizá provechosa para algunas cosas, letal para otras) de rodar íntegramente Papeles en Valladolid. Pero fue su decisión. Y las cosas salieron, sin negar que hubo complicaciones o errores típicos, a pedir de boca. Eliazar supo ejercer su trabajo sin dudar y como si lo hubiese hecho toda la vida (su único corto anterior fue La Cafetera, bastante más "underground"), lo que incluye dirigir a un equipo técnico que al poco de comenzar ya era una familia. El reparto, aunque evidentemente más fragmentado, puso el contrapunto vallisoletano y nos demostró que lo bueno no es siempre lo que sale por la tele. Actores de gran calidad y muchos intérpretes no profesionales crearon el mundo en el que Amel se pierde, la gente que le complica la vida o los pocos que le echan una mano.
La película (de 16 mm.) en que se ha rodado el corto ya está revelada. Ya tenemos un montador esperando hacer su trabajo, y esperemos que la posproducción de Papeles sea tan buena como el material filmado merece. En cuanto consiga imágenes del rodaje (menundas fotos que nos hizo Willy Jáuregui) o de la película no dudéis que las veréis en Puñaladas. No puedo esperar a ver esta historia -que conocí 2 semanas antes del rodaje, pero que ya forma parte de mi vida- en la gran pantalla. Y si encima la gran pantalla se ilumina en la Semana Internacional de Cine de Valladolid...larga vida a Papeles.