lunes, febrero 07, 2005

GOYAS POR LA BORDA

Domingo, 30 de enero de 2005. Palacio de congresos de la Comunidad de Madrid. Se entrega el decimonoveno kit de premios de la academia del cine español (allá por el 86 comenzaban su andadura). Todos, a estas alturas, sabréis más o menos algo de lo que sucedió; tampoco hacía mucha falta ver la gala. Mar Adentro, la gran película de Alejandro Amenábar, arrasaba con catorce de las quince estatuillas a las que estaba nominada. Cuestión sin respuesta clara, como que qué hacía Zapa por allí o por qué los presentadores eran más de tp de oro que de premios de cine... lo de Monserrat Caballé rozó lo bizarro. Fuera de que estemos de acuerdo o no con esta decisión por sufragio de los académicos, es un hecho empírico que estos fenómenos de recepción masiva de galardones convierten la ceremonia en que se producen en un auténtico coñazo... ¿fui el único al que le vencía el sueño el año pasado cuando Gandalf and friends arrasaban con los Oscar? Comencemos por los premios que no se llevó el biopic de Sampedro, para hacer esto un poco más ameno -aunque como véis me asalta intermitentemente el sopor que hace una semana me fulminaba, sólo con el recuerdo:



Menos mal que al Goya de Honor no hay nominados, y José Luis López Vázquez, uno de nuestros mejores actores, no tuvo que irse de vacío: uno de los premios más merecidos de la noche, al que nadie le negó su aplauso. Quizá demasiado aburrida la presentación de sus pelis de Pepe Sacristán, pero el homenaje era estrictamente necesario, para que no nos pase la de Agustín González, uno de los In Memoriam más sentidos.
Los premios para cortometrajes fueron a parar a El enigma del chico croqueta y Diez minutos, en animación y acción real respectivamente. No entro en detalles porque no he visto casi ninguno de los nominados (tarea difícil por otra parte) pero la animación de plastilina Minotauromaquia, según dicen, daba de patadas al niño-aperitivo.
Los documentales... sólo diré que casi venía tan preparado como para los cortos. El ganador en corta duración es Extras, sobre la labor de los mismos en el cine. El de largometraje se va para una de las mejores pelis españolas del año: El milagro de Candeal, de Fernando Trueba, un emocionante retrato de una comunidad utópica que surge en Salvador de Bahía, Brasil. La peli también se lleva el premio a la mejor canción, por Zambie Mameto, compuesta e interpretada por el prota de la misma, Carlinhos Brown.
Dos cabezones para El Lobo: la peli es un poco de antena 3 después de comer, pero los premios que se llevó -rollo técnico- se los ganó con creces. Mejores efectos especiales y mejor montaje. El film es de director francés (parece una bobada pero se nota en muchas cosas), y -qué mal me suena decir esto- parece americana, en el buen sentido.
Nos vamos al extranjero, y esperemos que un día este premio se unifique y amplíe...de momento sólo hay galardón a mejor peli europea (para la alemana Contra la Pared) e hispanoamericana (Whisky, uruguaya). Todo sea dicho, muy merecidos los dos, pero no estaría de más poder oír en los Goya el nombre de Zhang Yimou o Clint Eastwood, por ejemplo.



Gran momento cómico - e imprevisto- de la gala: Diarios de Motocicleta se lleva el premio a mejor guión adaptado y allí no suben ni José Rivera, ni el Tato, a por la estatuilla. "Pues habrá cogido la motocicleta y se habrá marchado" dice perplejo Antonio Gala, Goya en mano. No me extraña que se diese a la fuga, por otra parte...
Gil Parrondo se llevó su enésimo Goya para casa por los decorados de Tiovivo c. 1950... No se admite discusión, son geniales, y es que estamos hablando del director de arte de Doctor Zhivago, entre otras.
Pablo Malo, mejor dirección novel por Frío sol de invierno...habrá que verla, aunque las otras tres no estaban mal.
P3K. Pinocho 3000, se lleva el de mejor largo de animación. A mi me moló mas Supertramps, pero hay que reconocer que la adaptación futurista de las aventuras del chico palo estaba animada que ni la Pixar.



A partir de aquí, todo es para Mar Adentro. No voy a recordar todo lo que le dieron, y no voy a negar que fuese merecido. Pero que el actor revelación debió ser Nilo Mur o la música para Alberto Iglesias , son verdades como puños. La película es de lo mejor que hemos visto este año en el cine patrio, pero no es tan superior al resto como los Goya han insinuado, y eso es lo que de verdad me parece un error. Sabiendo como saben los académicos que un Goya le da un par de semanas de vida más a una peli en salas, es lo peor que podían haber hecho. Alejandro ya se ha llenado las arcas (y se las ha llenado a Sogecable) de sobra. Además, fuera de la pandi Amenábar-Bovaira-Aguirresarobe tenemos grandes profesionales: los aspectos técnicos de Crimen ferpecto, la música y guión de La mala educación, la emotividad inteligente de Roma, la gran apuesta de El maquinista... El cine español tiene más calidad, variedad y cantidad de lo que la academia dice, y no se puede pedir a las autoridades que apoyen algo en lo que ni ellos mismos creen (apúntatelo para el año que viene, Mercedes).
Id a ver pelis españolas, y deshaceos de prejuicios estúpidos. De paso, pasad un buen rato, que seguro que encontráis vuestro tipo de historia. Nuestro cine -dios, parezco Resines con el niño del béisbol- es tan heterogéneo como nosotros, y a la vez es mucho más fácil entrar en su juego (ni explosiones ni patadas voladoras, o las que hagan falta para contar una historia, ni una más). Es una gilipollez alegrarnos cuando un título español gana un Oscar si en la cola del multicine ignoramos todo lo que se rueda por aquí. Al fin y al cabo, el objetivo último de una producción no es ganar premios y festivales, es que la vea la gente. Dejo de enrollarme. Tan solo esperemos que en 2006 Fernando León no repita la jugada con Princesas, que hay muchas películas esperando.

1 Comments:

Blogger Luis said...

El termómetro del ordenador marca 58º, mi cabeza lo supera con creces, pero me he leido el post enterito estóicamente... Cuanta razón tienes en tu conclusión, pero cada semana tenemos un exitazo en cartelera de la factoría yankee y así es complicado aventurarte a ver una película de la que no has oido hablar (y que probablemente te gustaria más que el montón de mierda de la superproducción). No se, creo que no llego a ninguna parte de este modo-y he aumentado un par de grados mi temperatura-, todos somos conscientes de esa gran verdad. De todos modos, molaría ver a alguno de los nuestros con un Oscar de la mano de nuevo...¿o no?

Pues eso, que suerte para los examenes ;)

7:11 p. m.  

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