sábado, abril 30, 2005

BEAUTIFUL NATALIE Y EL CINE POP

No ha cumplido los veinticinco, pero puede presumir de (entre otras cosas) haber participado en las dos "películas de treintañeros" más importantes de los últimos años. Me explico: no hablo de Bridget Jones ni de El otro lado de la cama, sino de unas películas -que si existe un dios deberían convertirse en género- en que el dilema principal del argumento es tener 30 años. Intentaré arrojar algo de luz sobre el tema: me refiero a Natalie Portman y a las películas Beautiful Girls y Garden State (Algo en común).
Hay muchos títulos filmados sobre el tema, pero en estos dos casos, además, la estructura es muy parecida: el protagonista vuelve de la gran ciudad (donde todos creen que triunfa pero lleva una vida de perros) a su pueblo natal. Allí se encontrará con los amigos del instituto, que forman un fresco de lo más surreal... y acabará enamorándose -en la más extraña de las circunstancias- del personaje interpretado por Natalie. Todo ello regado con una docena de canciones del mejor pop de los ochenta y noventa, y ahí están dos pedazo de películas. Por eso que, antes de entrar en materia, recomiende ávidamente las bandas sonoras de los dos films. Geniales (las pelis y sus músicas) para un domingo por la tarde.

Beautiful Girls (1996) de Ted Demme.
Timothy Hutton, Matt Dillon, Mira Sorvino, Rosie O'Donnell, Uma Thurman, Michael Rappaport, Lauren Holly, Natalie Portman.
Obra cumbre del malogrado director, que murió de un infarto a los 39 años. A sus treintaypocos, le dio por hacer una peli sobre gente de su edad, sobre la crisis que -parece ser- llega en el momento en que hay que dejar de salir por la noche, buscar pareja estable (el amor ya se va olvidando), y sentar cabeza. Todo comienza cuando Willie C. llega a su pueblo de origen en el coche de línea para la reunión de antiguos alumnos del instituto. En la ciudad tiene una novia y un (mal) trabajo como pianista, pero está contento. El contacto con sus amigos de siempre (el macarra y su perpetua novia, el salido que sigue igual, los que han formado una bonita familia) le va a hacer replantearse su treintena, y la idea de volver a vivir allí cada vez se hace más tentadora. Pero todo cambia cuando conoce a dos mujeres: su vecina de trece años -una lolita divertidísima de la que uno no puede no enamorarse- con la que mantendrá un mutuo romance platónico y una exótica vistante que le enseña mucho sobre la vida. La noche de la fiesta...digamos sólo que pasan muchas cosas, y que es un clímax tragicómico genial.

Garden State (2004) de Zach Braff.
Zach Braff, Natalie Portman, Peter Sarsgaard, Ian Holm.
Niño prodigio de la actuación que salta a dirigir un guión propio, en plan mega-indie. Y encima (¡mierda!) le sale bien. Puede ser (no estoy informado) levemente autobiográfica, porque el prota, Andrew Largeman, es un actor que malvive en Los Angeles continuamente medicado y tiene que volver tras diez años de ausencia al pueblo para el funeral de su madre. Allí descubre a una familia agobiante y recuerda por qué marchó. Tras mucho discutir consigue que su padre le retire todos los antidepresivos, que le impedían disfrutar de la vida. Aunque no sólo las pastillas lo hacían. Sus dos mejores amigos están en polos opuestos: uno cava tumbas en el cementerio y el otro patentó el "velcro silencioso" y se montó en el dólar. Para completar el tratamiento, conoce por casualidad a la chica más excéntrica del condado (una mentirosa compulsiva que tiene un cementerio de hámsters en el patio de atrás), pero son demasiado diferentes para estar juntos. Algo habrá que hacer.

No tengo treinta años y veo a mis amigos de aquí periódicamente. Pero cuando ayer -como otras veces- el tren se sumergió de lleno en la meseta castellana y volví a pisar este mi Valladolid, por un momento comprendí a Willie C. y a Largeman. Es lo que tiene volver.

jueves, abril 28, 2005

LÍNEAS PARA RECORDAR (XIII)

Mr. Increíble: No importa cuántas veces salves el mundo, siempre se las arregla para ponerse en riesgo otra vez. A veces simplemente me gustaría que se mantuviese ahí, ¡salvado! Entiendes, aunque fuese un ratito... Me siento como la criada; "¡acabo de arreglar este desastre!". Si pudiérais mantenerlo limpio durante diez minutos.

Los Increíbles (2004)
Escrita y dirigida por Brad Bird

miércoles, abril 27, 2005

NOTICIAS BREVES DE MR. QUITANIEVES

-Median ya las I Jornadas de contenidos radiotelevisivos en la Universidad Complutense, en la facultad de cc. de la información (la mía), para más señas, del 25 al 29 de Abril. De momento, bastante mejor de lo esperado, nos están permitiendo conocer a la gente que hace la radio y tele que más se escucha/ve (y la que menos, a ver si va a más) en este país. Hoy nos hemos reunido con los responsables de, entre otras, Aída, 7 Vidas, Cuéntame, Ana y los 7 (sic) o Aquí no hay quien viva. También había algunos actores: la presencia de Diego Martín (el pijo de esta última serie) ha hecho las delicias de niñas y mayores. ¿Adivináis quien se va a Pinto este verano a ver grabar un capítulo de las aventuras de la familia Alcántara? No puedo con la vida.
-Menudo pedazo de corto es La Ruta Natural. El pasado viernes lo puso Cayetana en su programa, pero lleva unos meses ya triunfando (al menos entre el público) en festivales de todo tipo. Producido por la escuela catalana ESCAC y dirigido por Alex Pastor, cuenta la historia de la vida de un cualquiera, desde que muere hasta que nace. Habéis leído bien. Es como Memento, pero más al revés todavía: todos lo fotogramas están en orden inverso. Después de verlo uno se queda pensando lo triste que es la vida, se mire por donde se mire. Todo un prodigio (vedlo por internet o emule si podéis) artístico y técnico. ¿Alguien ha probado a leer el título de atrás a delante?
-Ya queda menos de un mes: ayer salieron a la venta las entradas para la película más esperada del año. Star Wars. Episodio III. La Venganza de los Sith, se estrena mundialmente el jueves 19 de Mayo. Lucas está contentísimo porque es la única (de las seis) que ha conseguido un "no recomendado para menores de 13 años" en los USA. Según él (agarráos) la peli es la más oscura y lacrimógena, "como un Titanic en el espacio". Encima Yoda vuelve a desenfundar la espada láser. Otra cosa no, pero las risas están aseguradas. Dentro de nada, aquí, la crítica.

viernes, abril 22, 2005

RINGS A GO-GO (2/2)

…en el otoño de 2002, The Ring (versión yanki) colonizaba pantallas en todo el mundo. Por fin el grueso de los espectadores sabían de la cinta maldita, de la periodista de investigación (que ni en El Mundo TV), del niño repipi/siniestro. Y sobre todo de ella. De la que fue lanzada pozo abajo, la que siempre lleva el pelo sobre la cara, la que sube ahora mismo pozo arriba para hacer realidad tus peores pesadillas. Sadako se llamaba en las películas japonesa. Los americanos lo cambiaron por el mucho más eufónico (y occidental) Samara, aunque la pipiola en cuestión seguía sin dar pizca de buen rollo. Lo demás es historia. Millones en taquilla, en deuvedeses, descargas del emule a punta pala. Estaba claro. Habría The Ring 2 en inglés.

Poco tiempo después, ya se gestaba el remake, y los de Dreamworks tuvieron la idea (inspirados seguramente por el caso de The Grudge, de Takashi Shimizu) de que el remake lo dirigiese el autor de la original. Los japos son muy diferentes de los europeos (me juego un duro a que nadie de aquí lo haría), y Nakata vio en ésta una oportunidad para volver a rodar –con más pasta, más tiempo, más espectadores en potencia- un trabajo en el que seguro se le quedaron cosas pendientes. Como pasar a limpio unos apuntes. Hace más o menos un mes, llegaba a los cines el producto terminado. Adivinad: más dinero, pronto el dvd con extras a porrillo, gran presencia de Samara en toda manta que se precie. Sobre el futuro…no ha salido en ninguna parte aún, pero estoy seguro que ya hay más de uno frotándose las manos ante la perspectiva de rehacer The Ring 0. El que no corre, vuela. ¿Seguiré apuñalando tiempo suficiente como hacer una tercera parte del post? Ni idea, de momento vamos a despedazar las dos primeras:

The Ring (2002), de Gore Verbinski.
Grata sorpresa la que me llevé. Conservando la trama original casi intacta, muy poco americanizada (esto es, las irracionalidades orientales estaban ahí), Verbinski, director de Piratas del Caribe, se marcó un par de escenas de lo más estéticas. La historia lo permitía, y si algo me decepcionó con respecto a la original fue el vídeo maldito: perdía el encanto naïf y parecía dirigido por el mismísimo Lynch. La música, la foto y los efectos especiales creaban una atmósfera a medio camino entre lo onírico y lo detectivesco muy sugerente. Sin duda me quedo con la escena introductoria: las adolescentes con las faldas hipercortas engañaron a muchos con que esta era otra “estúpida peli de terror americana”. Pero a los diez minutos el terror japonés ya estaba metiendo caña. Eso hizo bien el director: sin ningún oriental en el equipo, la peli siguió siendo oriental al cien por cien.

The Ring 2 (2005), de Hideo Nakata.
Peor que la primera. Muy, muy diferente. El rollo “peli preciosista” se sacrifica totalmente, al igual que sucede con la trama principal: aquí la cinta es lo de menos, tiene un poco de protagonismo al principio, pero como mero medio de transporte para Samara, que se ha emperrado con hacerse física en el cuerpo del hijo de la prota. Ya no se consigue sensación de inquietud a lo largo de toda la cinta, pero tiene algunas escenas del mejor terror reciente. Y no son sólo sustos… mucha gente no la ha visto aún, pero qué genialidad la secuencia de los ciervos, aunque no venga a cuento. Lo malo es que muchas escenas no pegan ni con cola con sus predecesoras o sucesoras, y queda todo con cierto olor a empastado a última hora. Dos horas de buen entretenimiento, pero sólo para verla una vez.
Tenemos una cita con Sadako/Samara en la precuela.

jueves, abril 14, 2005

"TUS PROBLEMAS DÉJALOS..."

¡Han vuelto! Quién me lo iba a decir. Han vuelto los fraguel. Escasos meses después de que los recordase, y lanzase una (de tantísimas) peticiones online para que volviesen a la parrilla española...lo han hecho. Tampoco es que hayan entrado por la puerta grande, pero los podemos ver. Por si alguien no estaba enterado de este acontecimiento, el asunto es de lunes a viernes, a las 18.00, en LocaliaTV. Bendito VHS (hacía tiempo que no desempolvaba el viejo grabador), salvación para los que vamos a clase por la tarde. La prueba del tiempo: superada con nota. Uno de mis grandes miedos -una realidad en muchas ocasiones- es que mis recuerdos infantiles me traicionasen, y encontrarme con una auténtica mierda. No ha sido así: la serie está en plena forma. Noticia buena en lo evidente, pero mala en el sentido de que no es un producto para la tele de hoy. Como La Bola de Cristal, lo que entonces era modernillo ahora es políticamente incorrecto/revolucionario. Que les den. Venid todos a Fraggle Rock.
P.D.: mi ordenador ha dicho "hasta aquí". Perdonadme si lo próximo tarda en llegar, o si la periodicidad disminuye. Intentaré colgar lo que queda de The Ring y que mi aparatejo vuelva a la vida lo antes posible. ¿Nos vemos? Viva la Repu.

viernes, abril 08, 2005

RINGS A GO-GO (1/2)

Érase que se era una cinta de vídeo que, una semana después de ser vista, le causaba la más terrible de las muertes al ya previamente acojonado espectador. Un buen día –no recuerdo muy bien a qué lado del Pacífico sucedió esto- el casete en cuestión cae en manos de una intrépida periodista que, tras verla y ser consciente de que el reloj corre en su contra, decide tomar las riendas del asunto y desvelar el misterio. Caballos agonizantes, niña tirada pozo abajo, madre suicida… con todos estos elementos más el hijo de la prota (una mezcla entre el físico de Joselito y la personalidad de Miércoles Addams), comprenderéis que medio mundo haya saltado ya en la butaca con esta historia.

Es la premisa con la que, en 1998, el director japonés especializado en terror hipersofisticado Hideo Nakata dirigiera Ringu, que en el resto del mundo se conocería como The ring. Era bastante novedosa y con una factura notable, con lo que no tardó en triunfar en su tierra. Poco después las copias de la peli comenzaron a colonizar otros mercados, más rápido que la cinta maldita de la película. Ya sabemos cómo son los japos cuando algo suyo triunfa (¿alguien ha contado cuántas pelis de Godzilla hay?), así que en el 99 Nakata dirigía Ringu 2. Otro año después se alumbró la precuela –absolutamente innecesaria- Ringu 0… el holding ya estaba creado. Fuera del control del director de las 2 primeras comenzaron a surgir subproductos directos a vídeo de la talla de Ringu Spiral. Pero el negocio estaba (está) en las tres originales.
2001, Estados Unidos. Las pelis japonesas son populares en América. Todo lo populares que pueden ser allí unos títulos que nunca estarán nominados a mejor película de habla no inglesa en los Oscar. Su mercado se limita forzadamente a videoconsumidores y freaks de todo tipo. Las productoras (más concretamente la Dreamworks, de Spielberg) ven el negocio potencial. No es, por supuesto, estrenarlas en salas tal cual: imagínate a los paletos del último pueblo de Louisiana viendo el sábado por la noche una peli llena de asiáticos…a algún veterano le da el síndrome segundaguerramundialesco y acaba la proyección como el rosario de la Aurora. Ni hablar. Si de verdad queremos sacar dinero, cogemos el doble de lo que costó la original, contratamos a la rubia de turno (que en este caso es una buena actriz como Naomi Watts, pero eso es eventual), un dire de encargo y a correr. Y así fue. No es la primera vez que hacían esto (recordad Abre los Ojos o La jaula de grillos), y entre lo poco proteccionista de los mercados europeos y la ignorancia general de la existencia de versiones originales, estas pelis siguen rentando en Europa como cualquier blockbuster de turno.

Pero que conste que no me indigno (ya habrá un post dedicado al remake americano, para qué adelantar acontecimientos). En la segunda parte, la historia de esta pescadilla que se muerde la cola llamada The Ring llega hasta nuestros días y critico las dos americanas (las pelis, no el fenómeno). Muy pronto.

miércoles, abril 06, 2005

LÍNEAS PARA RECORDAR (XII)

Cher Horowitz: Así que, no es que quiera ser una traidora con mi generación en absoluto, pero no entiendo la forma en que los tíos visten ahora. Quiero decir, o sea, parece como si se hubiesen caído de la cama y se hubieran puesto los pantalones más anchos; como si hubiesen cogido su grasiento pelo -agh- y lo hubieran cubierto con una gorra de béisbol hacia atrás. ¿Y se supone que nosotras nos tenemos que desvanecer ante ellos? Me parece que no.



Clueless - Fuera de Onda (1995)
Escrita y dirigida por Amy Heckerling - Basada en "Emma" de Jane Austen