lunes, junio 13, 2005

PARÍS, JESSE Y CELINE

Qué triste se quedó Jesse en aquel andén vienés cuando, seis meses después de su primera cita -como habían quedado-, Celine no se presentó. O eso hemos de creer, porque allí no estuvo nadie para filmarlo (ni el propio Richard Linklater, padre de estas criaturas).


El caso es que nueve años después (estamos en 2004) las cosas han seguido un curso bastante distinto del que nuestros héroes románticos hubieran deseado. Y yo como espectador, para qué vamos a engañarnos. Al primero que encontramos es a un Jesse escritor, bastante delgado y envejecido. Está en París terminando la gira de presentación de su último libro (This Time, una detallada y nostálgica crónica de aquella noche estival en centroeuropa) en la típica librería grunge, llena de polvo y de gafapastas de cualquier gran ciudad. Pero entre sus incondicionales y la prensa literaria aparece una gran sorpresa, un blast from the past: Celine. Tampoco es tan raro encontrarla allí: es una chica de mundo, pero como supimos en el 95, su París natal le tira mucho. Como Jesse confesará más tarde, uno de los principales objetivos del libro era reencontrarla. Objetivo conseguido...demasiado tarde, quizás. Cuando eran jóvenes tuvieron una noche entera, pero las cosas cambian y ahora sólo tienen el tiempo que dura la película, unos escuetos ochenta minutos, para exponer sus respectivas razones. Nunca segundas partes fueron mejores.
No en vano acaba esta película con el anochecer: es la versión crepuscular y amarga de su antecesora. Es consciente de que es una secuela, y esa declaración de principios (que se hace en los primeros cinco minutos) la hace muy respetable. Jesse y Celine han acumulado primaveras y sinsabores: el primero está infelizmente casado, aunque su matrimonio le haya dado la (¿segunda?) mayor alegría de su vida, un hijo al que quiere con locura. Celine quiere hacer ver que es la desenfadada joven de entonces, pero quizá su problema ha sido ese: la imposibilidad de evolucionar, estancada en el recuerdo del gran amor transoceánico. La culpabilidad que siente por no acudir a la cita que hicieron también se va a dejar notar. Todo ello, Antes del Atardecer.



Para esta película, el guión -gran acierto- lo escribieron a pachas Linklater, Delpy y Hawke. La armonía entre esta tríada se deja notar en esta historia que mira mucho al pasado, a los diez años que han transcurrido. Cuando el final se acerca, los personajes parecen recordar sus veinte años tan bien que se atreven a hacer lo que entonces era costumbre: pensar en el futuro. E incluso puede que darse la segunda oportunidad que se prometieron junto al Danubio.

1 Comments:

Anonymous nat said...

ay juancho juancho! si es que no tienes que contarme tanto de la peli!!! jaja, que me quitas la emocion!
estoy deseando que la veamos juntos!!
un beso

11:59 p. m.  

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