viernes, octubre 21, 2005

¿QUÉ (NOS) COMEMOS HOY?

Más de doscientas películas, incluyendo largos y cortos, se proyectan este año en el total de secciones de la Seminci, que queda (más vale tarde que nunca) oficialmente linkeada. En su página oficial podéis consultar todo el programa con fechas y horas, desde aquí simplemente voy a comentar los títulos que más me llaman la atención del festival, que da comienzo esta noche, ordenados por secciones:

  • La Sección Oficial es tan ecléctica como siempre y sigue apostando por el interculturalismo y la pluralidad. Esto, algún año y tristemente, ha ido en detrimento de la calidad de las cintas, pero esperemos que esta quincuagésima edición no sea así. Va a haber muchos ojos puestos en Valladolid estos días. Inaugura Costa-Gavras con Arcadia, de alto contenido social y protagonizada por el cada vez más cotizado José García, y le sigue mañana Ang Lee con Brokeback Mountain (En Terreno Vedado), una historia de amor imposible en la América profunda de los 50 entre Jake Gyllenhaal y Heath Ledger. A ver si Lee nos deja tan boquiabiertos como hace años con La Tormenta de Hielo. El cine argentino (gafapastismo del populacho) no podía faltar y hace acto de presencia con las coproducciones Elsa y Fred y Hermanas. Saura presenta en Europa su Iberia, fuera de concurso, y se presentan las dos óperas primas españolas Segundo Asalto y Vida y Color. Qué decir de Manderlay, esperada desde que Dogville inauguró hace dos años el festival. Cine asiático habrá, para no perder la costumbre, y el gran Michael Haneke presenta Cache (Escondido) y Français Ozon vuelve, ya que a este festival casi todos vuelven, con Le Temps qui Reste. De los cortometrajes, mejor hablamos después del festival.
  • En Punto de Encuentro, a parte de estar Eliazar con Papeles en La Noche del Corto Español, tenemos muchos cortos más. En el apartado de largos, el israelí Amos Gitai trae Free Zone (con Natalie Portman y Carmen Maura) y se estrena la esperada Kiss Kiss, Bang Bang. También habrá rarezas y "perlas de otros festivales", como Tatuado, Keller, El Color de las Palabras, La Vie avec mon Père, The Ice Harvest o Shangai Dreams.
  • Tiempo de Historia seguirá siendo una de las pocas plataformas del mundo para el lanzamiento de documentales de temática histórica. Otra sección de la conviene hablar a posteriori, no sin recomendar el ya multipremiado Cineastas en Acción, sobre el papel del cine en la historia social del Siglo XX. Y 50 Años de Cine, Cine, que me atrevería a decir de qué trata...
  • La sección Escuelas de Cine, que cada año muestra las prácticas de alumnos de ídems de todo el mundo, este año no se va tan lejos como habitualmente y se dedicará a la Escuela de Cinematografía de la Universidad de León, en Ponferrada, única en su especie por territorios castellanoleoneses.
  • Spanish Cinema es una programación orientada a la prensa extranjera para dar a conocer el mejor y más comercial cine español del año anterior, y con un poco de suerte lanzar alguna película patria en salas de otros países. Obaba, Crimen Ferpecto, Inconscientes, Tapas, Lobo, El Calentito, Frágiles o Semen: una Historia de Amor son algunas de las elegidas.
  • Y para acabar, una sección excepcional, de esas de una vez en la vida: 50 Años Amando el Cine. Como reza la propia Isabel Coixet en la presentación del Festival que ha preparado, es ya medio siglo el que lleva el festival proyectando películas, y, llegado el momento de mirar atrás, he de decir que seleccionadas con muy buen tino. Muchos de los títulos que se van a enseñar son ya míticos o de culto, cuando no forman parte de la historia del siglo pasado. Algunas, simplemente, fueron "reconfortantes escándalos" en su momento. Es la más cuantiosa en cuanto a largos y cortos, y muy seguramente, la que tenga la media de calidad más alta entre todas las secciones, por motivos evidentes. Sólo algunas de las joyitas: El Hijo de La Novia, Hierro-3, Jesucristo Superstar, El Imperio de los Sentidos, Fat City, Mi Nombre es Joe, La Naranja Mecánica, La Vía Láctea, El Dulce Porvenir, Hola, ¿Estás Sola?, Caro Diario, Charada, Los Ladrones, Los Cuatrocientos Golpes, Un Pez llamado Wanda, Azul, El Disputado Voto del Señor Cayo, Thelma & Louise, El Apartamento, El Proceso de Juana de Arco, La Estrategia del Caracol, La Estrategia de la Araña, El Crimen de Cuenca, Dancer In the Dark, Dies Irae, El Séptimo Sello, Una Historia Verdadera, Offret, Las Noches de Cabiria, El Verano de Kikujiro.
Pues eso, que los que estáis allí tenéis una obligación moral de ir a ver alguna de estas películas (este año hay para todos os gustos). Yo intentaré chutarme en vena el mayor número de títulos que me sea posible en los cuatro días escasos que esté allí. Para los demás, puede ser un buen momento para hacer una visitilla a Pucela. Si sigo vivo después de la sobredosis de proyecciones, este blog continuará su andadura al menos una temporadita más.

jueves, octubre 20, 2005

UNA ALTRA CITA

Sí amigos, se acerca imparable el momento que ya os he anunciado alguna que otra vez. El corto Papeles, del que orgullosamente formé parte se estrena en la Seminci (uséase el Festival Internacional de Cine de mi pueblo, Valladolid). Será el la noche del miércoles al jueves que viene en La Noche del Corto Español -el festival empieza mañana, aunque no podré estar para ver la inauguración. De momento, y en primicia mundial, aquí tenéis el cartel del cortometraje, seguido de las fechas y horas de los pases, siempre acompañado de los cuatro cortos con los que compite.ESTRENO - Miércoles 26 de octubre a las 00.45. Teatro Calderón.
Viernes 28 a las 22.30. Cines Mantería.
Sábado 29 a las 12.30. Cines Mantería.
Lo importante es que vayáis a verlo, todos los que podáis (no en vano este premio lo concede el público, y que conste que no estoy aquí haciendo propaganda electoral), pero yo os espero en el estreno. Allí estaremos el equipo casi al completo emocionadísimos y os atenderemos y firmaremos los autógrafos que queráis, que la fama no se nos ha subido a la cabeza, así de campechanos y humildes somos. No obstante hebéis de saber que las entradas -más vale prevenir- salen a la venta el día anterior a cada pase, y se pueden comprar a razón de dos por cabeza. No sea que alguien se quede fuera, cosa bastante común en la Seminci. Avisados quedáis.
Mañana, si hay tiempo, una revisión a la programación, que acaba de salir. Hay unas cuantas cositas bastante tentadoras...una de vaqueros gays dirigida por Ang Lee o la continuación (al fin) de Dogville, el caso es que la semana promete. Permaneced en sintonía.

lunes, octubre 17, 2005

ANATOMÍA DE UNA BANDA SONORA

Hay veces que una banda sonora se convierte en objeto de culto. Otras es una película. Menos veces sucede con las dos cosas. Para mí, este año se dieron las dos a la vez: Garden State. Ya he mencionado más de una vez la película en cuestión (y lo que te rondaré morena), pero es que esto me pasa con muy poquitos títulos. Objetivamente la cinta y su música pueden no ser para tirar cohetes -no es el caso-, pero es de esas pelis que pillas en el momento exacto de tu vida, te acompañan una temporada (tengo el dvd quemado ya) y siempre les tendrás un cariño especial. Si queréis conocer al autor/director/protagonista del milagro en cuestión, Zach Braff, aquí al ladito tenéis su blog. Centrándonos en el tema musical, voy a recomendaros de antemano que escuchéis la banda sonora y vamos a ir haciendo un repasito a todos los cortes. Como bien sabéis, lo mío no es la crítica musical, pero es un repaso las canciones a través de la película, o al revés. Lo cierto es que antes de verla no había escuchado casi ninguna de estas canciones, por lo que para mí ya siempre significarán unas secuencias determinadas. Recomiendo ávidamente ver la peli (si no lo habéis hecho ya, tunantes) y escuchar el disco después. A saber:
1-Don't Panic de Coldplay - una canción cortita pero de letra potente que presenta perfectamente el disco y la temática inicial de la peli.
2-Caring is creepy de The Shins - primera canción en el disco de este grupo bastante joven, con un rollo retro-nostálgico muy interesante. Al principio puede asustar, pero la segunda mitad es bastante mejor.
3-In the waiting line de Zero 7 - No hay producto cool en la tele (Six Feet Under, Las Chicas Gilmore) que no ponga una canción de este grupo en su banda sonora. Braff traspasa la moda al cine acertadamente y es que la canción -bastante chillout-psicodélico- es la que suena en la fiesta en la que todo el mundo se mete de todo.
4-New slang de The Shins - Segunda canción del conjunto y de las mejores del disco. Refleja casi perfectamente la ideología y sentimiento de la peli. En tres minutos hacemos un viaje por el Estado Jardín en moto con Natalie Portman de lo más reconfortante.
5-I just don't think I'll ever get over you de Colin Hay - momento tristón, voz rota, guitarra y cervezas en un bar el domingo por la tarde.
6-Blue eyes de Cary Brothers - este chico (otro cantautor) es una de las revelaciones (para un pez en el tema como yo) del disco. La de cosas que se le pueden decir a alguien invitándole a cantar una canción contigo...
7-Fair de Remy Zero - esta es de las que menos me gustan escuchando el disco, pero que mejor empastan con las imágenes en la película. Aunque ¿qué música no queda bien con Natalie Portman bailando? Vale. Se me ocurren un par.
8-One of these things first de Nick Drake - tontuna graciosilla que sufre un poco de lo mismo que la anterior.
9-Lebanese blonde de Thievery corporation - Rollo "músicas-del-mundo-pero-que-suenan-moderno" bastante trillado ya. Los mejores momentos de la canción, en los que una señorita canta, bastante bien por cierto.
10-The only living boy in New York de Simon & Garfunkel - creo que la única grabación antigua del disco. Qué decir de los que pusieron música a El Graduado, algo así como el Garden State de la generación de mis padres. Muy buena.
11-Such great heights de Iron & Wine - versión acústica e hiperralentizada de mi tema favorito de Postal Service, que le va como anillo al dedo a la única escena de cama de la peli.
12-Let go de Frou Frou - La que suena cuando todo acaba. La cantante bate su récord de gorgoritos por segundo y le queda una canción a ratos rápida a ratos romántica muy bonita...
13-Winding Road de Bonnie Somerville - Una balada dulzona que nadie escuchó en el cine porque iba al final de los créditos, pero que no está nada mal. Como curiosidad, la intérprete es actriz, y fue Mona, la novia de Ross, en unos cuantos episodios de Friends.
Trece canciones, trece, que no puedo parar de escuchar. Una película que me tiene enganchado -y enamorado. ¿Os ha pasado esto alguna vez? Si conocéis las canciones (bien sea por la peli o por vuestros vastos conocimientos musicales) no dudéis en comentarme qué os parecen. Decía la publi del disco que era música "para cualquier estado en el que te encuentres". Uno de esos chistes que pierden toda la gracia al traducirlos.

miércoles, octubre 12, 2005

INVITACIÓN

Para qué recurrir al email pudiendo ponerlo por aquí...pues eso, primera -y breve- entrada desde Madrid para invitar a todo el que quiera pasarse el domingo a las seis por el Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes a ver Baratometrajes, este documental sobre pelis hechas con cuatro duros. Supongo que la cadena que me ha llegado (espero encotrar sitio allí) se origina en Hugo Serra, uno de los dires del corto (23 minutos) y artífices de la compañía Feng Shui Films. Como os imagináis, por lo interesante del tema para mí, allí estaré con compañeros de piso y demás familia de aspirantes a cineastas malditos/fracasados. Ya os contaré mas cosillas, nos vemos. Y gracias a Eli por el reenvío.

jueves, octubre 06, 2005

EL MÉTODO PIÑEYRO

Qué fácil es –como rezaba el título de aquella película- que algo se pierda en la traducción. Es difícil decir lo mismo en dos lenguas diferentes, y lo mismo pasa con los lenguajes. El Método, la última película del argentino Marcelo Piñeyro, es una lección magistral, sobre todo, de traducción. Porque la pieza teatral de Jordi Galcerán no ha perdido un ápice de su discruso original con la traslación al celuloide, además de haber ganado en virtudes. La sencillez de la escenografía original (qué mejor que una representación se lleve a cabo en una sola habitación) se ha transformado en una herramienta para aumentar lo claustrofóbico del relato y evitarse florituras narrativas demasiado típicas en el cine. Sigue siendo un duelo de actores, pero a sus interpretaciones se añade ahora un juego de gestos y miradas imposible de apreciar en escena. La acidez cómica del original se reorienta hacia terrenos más dramáticos, de thriller psicológico en muchas ocasiones, pero manteniendo todos los matices de la feroz crítica que se realiza al capitalismo actual, a su competitividad antropófaga.Siete altos ejecutivos aspirantes al mismo puesto de trabajo se encuentran en la misma sala de un edificio de oficinas de una importante empresa en Madrid. Una risueña pero inflexible secretaria, única representante de la empresa en el lugar, les recibe y entrega el enésimo formulario a rellenar. Se les informa de que están a punto de someterse al Método Gronhölm, del que sólo saben que elegirá al más apto y eliminará a los demás. Al principio sólo hay dudas y comentarios jocosos, pero el buenrrollismo dura lo que tarda en actuar El Método. En una eliminación progresiva que recuerda a algunos realities de televisión, uno a uno van siendo eliminados. Que nadie se llame a engaño: no están ahí para trabajar en grupo, si no para competir. Si hay que pasar por encima –o arrancar- las cabezas de los demás, están dispuestos a hacerlo. Fuera, muchos metros por debajo, miles de personas se manifiestan contra la globalización y el capital. Pero nuestros aspirantes no están capacitados ni dispuestos a escuchar el nombre de aquello que poco a poco, está acabando con ellos.Los ocho actores –no voy a repetir sus nombres aquí- demuestran que, a parte de ser famosos, tienen un buen hacer salvaje. Son al arte dramático lo que sus personajes a las empresas multinacionales: lo mejor de lo mejor, cada uno con su especialidad. Piñeyro (Tango Feroz, Plata Quemada) cambia de tercio, como siempre. Y acierta… como siempre. El guión de Mateo Gil (Mar Adentro) y el director es el paso definitivo en la transformación de El Método Grönholm en El Método (problemas legales de coincidencia en cartelera obra/película) a secas. Para adaptarse por completo a los nuevos parámetros narrativos de los que antes hablaba, la historia –sobre todo de la mitad hacia el final, progresivamente- ha cambiado. Y encaja como un engranaje de relojería, además de proporcionar una experiencia totalmente nueva a los que habíamos visto la obra. Quizá la única pega que le pongo es el complaciente plano final, pero también es verdad que los espectadores necesitamos un minuto de respiro antes de salir del cine y empezar a reflexionar. Porque en esta película se piensa, durante y después, cosa que cada vez se puede decir de menos producciones. Si todo lo anterior fuera poco, es un soplo de aire fresco. En este tiempo de Seguras, Leones y Rodrígueces en el que los directores hacen una y otra vez la misma película, es una gozada encontrarse un producto original, diferente, y que no lo es por el puro placer de serlo.