sábado, marzo 18, 2006

RAIMUNDA DE LA MANCHA

Con la cantidad de cosas que estoy pasando por alto en el blog últimamente, no quería dejar escapar el acontecimiento del año en lo que a la cinematografía nacional se refiere. Y es que un estreno de Almodóvar, a día de hoy, es un fenómeno que muchos aprovechan para recordarnos la poca gracia que les hace el director, otros tantos para cantar por enésima vez sus bondades y la mayoría esperábamos para dejar que una vez más el "ingenioso hidalgo" de La Mancha nos volviera a sorprender. Porque puedes amar el cine de Pedro Almodóvar o detestarlo, o las dos cosas a la vez, pero por lo menos sabes que te va a sorprender, y que su nueva historia no se va a parecer a las anteriores, cosa que en el cine español cada vez se puede decir de menos autores.
Se había hablado mucho de Volver antes de su estreno, si bien esta vez sin polémicas. Porque el decimosexto largometraje de Almodóvar marcaba muchos hitos en su carrera, y como su título indicaba, muchas "vueltas": el reencuentro del director con Carmen Maura, posiblemente la mejor actriz con que haya trabajado nunca y sin la que no hubiese sacado adelante sus primeras películas y algunas de las mejores (mi favorita, de lejos, ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, y Mujeres al borde de un ataque de nervios). El reencuentro de Penélope Cruz con el cine español, tras cinco años fuera haciendo películas que habrán engrosado su cuenta corriente, pero de calidad discutible. Es Pe una chica lista y ha sabido reentrar por la puerta grande, demostrando que es una actriz como la copa de un pino y sobre todo que maneja perfectamente las riendas de su carrera. Y, cómo no, el comentadísimo retorno de Pedro a La Mancha que le vio nacer, y a las mujeres entre las que se crió. Dice él que es su película más personal, y me lo creo porque nunca había visto llorar a este cineasta hasta sus más recientes entrevistas, en las que enlazando Volver con su tierra, con su madre que él dice haber sentido cerca todo el rodaje y con sus primeros años de vida y todo lo que en él se imprimió de la cultura manchega, ha acabado al más puro estilo Magdalena.
Si La Mala Educación recordaba la infancia -entre otras cosas-, a los primeros años de vida en los que todo es un descubrimiento, Volver hace una gran elipsis para enfrentarnos (en el sentido más amable de la palabra, ponernos cara a cara) con el final. Con la muerte. Lo hace por medio de unos personajes que como siempre en él son lo mejor de la película y de la tradición de esa Castilla que no lo es del todo, que mira a la muerte como una compañera de viaje más, que la celebra y que no tiene miedo de convivir con los que ya se han ido. Y sobre todo que la desmitifica, ya que en Volver morirse no tiene porque ser un vuelo sobre el mar mientras suenan arias de Puccini, sino que puede ser cambiar de habitación dentro de la misma casa o sentarse junto al río donde te enamoraste por primera vez.
No es la película que más me ha gustado de Almodóvar, ya que el ritmo es muy irregular y la mezcla de géneros marca de la casa -lo que me conquistó de La Mala Educación- se me atragantaba a ratos, pero aún así disfruté mucho con Volver, y hay virtudes que no es que no se le puedan negar, es que requieren ser destacadas: es este un cineasta único en el mundo, aunque de esto sean más conscientes en el resto del mundo que aquí, y en unos años será de los pocos nombres (si no el único) de directores españoles actuales que se recuerde de forma universal. Sea esto injusto o no con otros currantes muy dignos, estoy casi convencido de que será así. Las actrices están en estado de gracia, creando unos personajes auténticamente de película, nada que ver con el "organicismo" interpretativo que tanto se ha llevado siempre en Europa y que tanto aburre casi siempre. Desde la simple presencia de la Maura bajando unas escaleras o debajo de una cama, a Pe (perfectamente acorazada con un buen culo y un buen par de tetas) tirando del carro de la compra por el barrio, se construyen al menos cinco personajes femeninos que van directos a los anales de a historia del cine español. La cómica ingenuidad de Lola Dueñas, la potentísima e infinita bondad de Blanca Portillo o los silencios de Yohana Cobo son el resto. Y qué decir del casi-cameo (aunque con importancia en toda la peli) de Chus Lampreave, que se despide de forma tan discreta como entró en el cine del manchego, pero que ha creado escuela.
Formalmente, la peli no aporta nada al cine del director salvo por las secuencias en los pueblos: si ya los visitó fugazmente en La flor de mi secreto, ahora homenajea a Almagro, Puertollano...y, aunque no salga, a Calzada de Calatrava, seguro. Me quedo con un plano casi cenital en que las viejas dan el pésame a Sole, de fondo muy divertido y, de forma, bellísimo. No podía faltar el playback y las implicadas en él lo hacen complementándose con total naturalidad, y como que no quiere la cosa, ésta se convierte en una de las escenas más hondas y emocionantes del film. El guión, a ratos previsible y a ratos un tanto aburrido para mi gusto, encuentra su mejor valor en los diálogos y los personajes, y en ese humor que a todos nos sale en los momentos más tristes o más trascendentales. Como leí ayer en El País, a Almodóvar le gusta situar sus pelis en el momento en que se hicieron, y en Volver esto se consigue con el programa de "telebasura" que es un personaje más, aunque no se vea hasta casi el final de la peli. A esto le añado yo que le encanta hacer tele y cine dentro de su cine; esta ocasión no iba a ser menos, y mete un poco de las dos.
Vuelve Almodóvar, a menos de dos semanas de que se inaugure una exposición retrospectiva sobre su vida y obra en París, con cine interesante como siempre y con un punto de inflexión en su carrera. Se para y mira atrás, a sus primeros años de vida y a su cultura materna y matriarcal. Y mira adelante, hacia el momento que algún día ha de llegar, cuando se reencuentre con Francisca en un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme...

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

"SÍ JUAN, ESCRIBES MUY BIEN" jajaja, es lo que querías, no? Besus, PEI.

3:05 a. m.  
Anonymous Lara said...

Ayyyy Juan, q bonito te ha quedado. En cuanto vea la película ya te comentaré q aunq no sea una fan incondicional de P. A. tiene varias películas q me han marcado, cosa q espero que siga haciendo.
Beijinhos

5:11 p. m.  
Blogger Nat said...

uuuu Lara, cuidado con P.A... jajaja
pues ya te diré cuando la vea, aunque después de lo que me has contado, ya no miraré con los mismos ojos a Lola Dueñas...
un besito, y guarda nuestro secreto...jajaja, me encantó hablar contigo hoy, mua!

9:27 p. m.  
Blogger Flat Eric said...

Muy bueno. A mí me ha gustado muchísimo, e iba con toda la cautela del mundo.
Me llevé a mi madre a y mi hermana, porque es una peli para ver con madres y hermanas.
Y la escena de Pe subiendo con el carro de la compra me hizo llorar de risa y emoción, porque he vivido tantas veces esas conversaciones en el mercado donde trabaja mi padre...

12:33 p. m.  

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