jueves, agosto 24, 2006

EL CINE CONTINÚA

Esta peli llegó a mi vida de forma discreta, sin hacer mucho ruido y amablemente, como casi todas las cosas que llegan para quedarse. En la Seminci de hace ya casi dos años (cómo se escapa el tiempo) la estrenaron en "punto de encuentro", pero la dejé pasar y unos meses después los cines Verdi de Madrid me dieron mi segunda oportunidad. El título, el cartel y lo poco que las sinopsis decían de ella me llamaba la atención, y verla en versión original (con lo que me gusta el italiano) era un aliciente, así que por fin vi Dopo Mezzanotte, peli del debutante Davide Ferrario.
Es una historia de tres almas solitarias en Turín, una ciudad grande y fría pero con un corazón de terciopelo rojo, el Museo Nazionale del Cinema que se encuentra dentro del edificio más emblemático de la ciudad, la Mole Antonelliana. Precisamente, uno de los personajes es el tímido Martino, el vigilante nocturno del Museo, que una noche da cobijo en él a la fugitiva Amanda, a la que la policía busca por tomarse la justicia por su mano. Poco tardará Martino en enamorarse de ella, y un escenario como ese museo pone las cosas aún más fáciles a Cupido. La tercera pata de este banco es Angelo, un ladrón de coches de poca monta que ha de decidirse entre ser patrimonio de todas las mujeres de La Falchera, su barrio, o comprometerse con Amanda, con la que lleva unos meses saliendo y que últimamente no puede localizar... El cine y la vida, la realidad y la ficción se entrelazan en esta fábula no sobre el amor o los temas más típicos, sino sobre las historias en sí. El cuarto personaje (o el primero y más importante) es el narrador omnipresente que nos habla de las reglas de todo buen guión poniendo como ejemplo lo que acontece a los personajes, o hace disertaciones sobre la historia del cine aprovechando un evento de la peli como excusa.
Huelga decir que, cuando algunos meses despuésde verla, y ya bastante enamorado de esta peli, viajé a Turín, la visita tuvo un significado extra para mí (es un escenario perfecto para la peli y para el cine, en general), incluso una banda sonora. Ésto no lo digo figuradamente, porque en algunas partes de la ciudad y en el Museo del Cine en particular suena la música de Dopo Mezzanotte. Muy en el estilo del naciente "realismo mágico europeo" que encabezan Amélie y Good Bye Lenin!, la peli es (a parte de la aportación italiana al asunto) muy disfrutable, y más de una vez. Como apunte, me quedo con la frase que el padre de los hermanos Lumière pronuncia hace cien años cuando sus hijos le plantean comercializar su invento: "Para barracas de feria y poco más. El cine es un invento sin futuro." Qué clarividencia, madre.
Y con la que el narrador, cien años después, cierra la película: "Ahora dejamos a nuestros personajes desaparecer al final de ese camino, porque las películas pueden acabarse, pero el cine continúa."

5 Comments:

Blogger Raquel said...

Ya me la han recomendado, y la verdad que tiene buena pinta. Me la apunto.

11:08 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Adivina qué peli vamos a intentar ver hoy... sí, es italiana... xD

Pei

6:44 p. m.  
Blogger Ann O'Nadada said...

Tomo nota. Yo quiero ir a ver Hard Candy... Voy un poco retrasadillo no???

I'm back. Besotes

1:33 a. m.  
Anonymous Myna said...

Hace mes y medio que estoy en Torino de Erasmus. Hace ya un tiempo que vi esta pelicula y realmente me encanta.... y ber la Mole todos los dias es... ay!!!!! Tantas pestes que se dicen del cine italiano actual y de vez en cuando hay cosas interesantes...

3:37 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

hace un mes que estoy en turin de erasmus, y hace bastante tiempo que vi esta pelicula también. Para que luego digan que no hay buen cine italiano actual... de vez en cuando surgen cosas interesantes...

Nerea

4:15 p. m.  

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